los falsos niños de Alepo
Los falsos niños de Alepo.

La policía egipcia detuvo a un hombre por tomar fotografías a «Los falsos niños de Alepo», con las cuales quería reportar destrucción en Alepo, Siria.

La sesión fotográfica se produjo en las ruinas de un edificio demolido en la provincia egipcia de Puerto Saíd.

Ahí una menor de edad que se encontraba de pie en un vestido blanco cubierto de sangre llamó inmediatamente la atención de un oficial de policía que pasaba por el lugar.

Luego se determinó que la sangre sobre la niña, que también sujetaba un oso de peluche y tenía un vendaje falso, resultó ser pintura.

Según se reporta, el fotógrafo admitió que iba a publicar tales fotografías en redes sociales como imágenes de Alepo.

«El equipo de filmación, que incluía a los asistentes del fotógrafo y los padres de los niños, fue detenido», según comunicó el lunes el Ministerio de Interior egipcio en su página oficial de Facebook.

Según trascendió, el fotógrafo permanece detenido mientras se llevan a cabo las investigaciones correspondientes.

El resto de participantes adultos fue puesto en libertad bajo fianza.

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Los falsos niños de Alepo: Situación actual

Ver la caída de la antigua ciudad de Alepo ha sido intolerable, ha dicho en un editorial el editorial del The New York Times.

Según informes, los civiles que sobrevivieron semanas de intensos bombardeos han sido masacrados.

Esto por las fuerzas del gobierno de Asad mientras huyen de la zona de batalla. A algunos les han disparado en persecuciones casa por casa.

Miles más están atrapados sin comida, agua ni refugio. “Este es un mensaje de alguien que dice adiós.

También que podría enfrentarse a la muerte o a un arresto en cualquier momento”. Esto escribió un médico en un servicio de mensajería.

Las Naciones Unidas catalogaron como un “colapso total de humanidad” a la catástrofe.

Las fuerzas de Asad están cerca de retomar Alepo, la última ciudad importante que no está en manos del gobierno.

En 2011, el presidente Bashar al Asad ignoró las demandas de manifestantes pacíficos. Igualmente,  desató una guerra aterradora contra su pueblo.

Más de 400.000 sirios han sido asesinado. Otros millones más han escapado a través de fronteras regionales y hacia Europa.

Sin embargo, Asad jamás pudo haber prevalecido sin el apoyo del presidente ruso Vladimir Putin. Y, en un menor grado, de Irán.

Esa es una verdad que el presidente electo Donald Trump, un defensor de Putin que está rodeándose de colaboradores que son simpatizantes del Kremlin, no puede ignorar.

Durante la campaña presidencial, Trump alabó a Putin por ser “un mejor líder” que el presidente Obama.

Este sería un buen momento para que le recomiende a Putin acabar con la masacre.