La primera decisión estratégica de Luis Rubiales al frente de la federación española de fútbol ha sido renovar a Julen Lopetegui hasta el 2020.

Elegido el pasado jueves, el presidente ha esperado a que el seleccionador publique la lista de futbolistas que acudirán al Mundial de Rusia, este lunes, para anunciar la contratación de Lopetegui por dos años más, hasta la conclusión de la Eurocopa de 2020.

«La renovación de Julen es incontestable, tenemos una enorme confianza en él», ha asegurado esta mañana Rubiales, en un acto en el que ha estado acompañado también por Fernando Hierro, director deportivo de la Federación.

Advierten fuentes próximas a la federación que desde hace años existe una buena sintonía personal entre Rubiales y Lopetegui.

La conexión ha ayudado a que ambas partes se aproximen con facilidad, máxime cuando ha sido el director deportivo, Fernando Hierro, quien ha fomentado la idea de que Lopetegui merece un respaldo.

Sin mirar a la situación de incertidumbre que generan las vísperas de la competición. Sin atender a los resultados de la Copa del Mundo, siempre sujetos a un margen de aleatoriedad importante.

Lopetegui acababa su vinculación en julio, al cabo de la competición. Pero la prioridad del nuevo presidente ha sido trasladar una idea contundente de confianza.

«Quiero agradecer la confianza que han depositado tanto en mí como en el cuerpo técnico. El hecho de tener esta confianza es postivo, pero no es algo que nos haya quitado el sueño. Los entrenadores aprendemos a no imaginar», confesó el seleccionador vasco, que posó junto a Rubiales y Hierro con una camiseta con el dorsal «2020» a la espalda.

«Esta decisión supone la renovación de un proyecto. Está hecha con tiempo, sin ninguna precipitación. Julen ha sido nuestra apuesta clara desde un primer momento y por mí puede seguir hasta 2020, 2022 o 2024», puntualizó Hierro.

Rubiales ha querido demostrar que no lo atan los prejuicios. Renueva al seleccionador que nombró Ángel María Villar en julio de 2016 y que ratificó José Luis Larrea, el presidente interino, que anunció la renovación si ganaba las elecciones la semana pasada. La derrota de Larrea, sin embargo, no alteró el destino de Lopetegui.

Al contrario. Aseguran fuentes próximas a las partes que Lopetegui se convertirá en el técnico mejor remunerado de la historia de los seleccionadores españoles, cargo que, por otra parte, nunca se caracterizó por un salario básico superior al que acostumbran pagar en Inglaterra, Alemania, Francia o Italia.

Las razones puramente deportivas justifican a Rubiales. A sus 51 años, Lopetegui puede jactarse de un aval incontestable.

El técnico vasco no solo ha cumplido con clasificar a España en un proceso mundialista de 18 partidos invictos. Además ha logrado regenerar al equipo sin provocar erosiones internas, manteniendo un bloque básico, elevando el nivel de los veteranos y sumando jóvenes a una estructura que nunca los ha condicionado negativamente.

España es, junto con Alemania, la gran selección que más se parece a un equipo de club. El juego, por lo demás, ha recuperado el brillo de la época previa al apagón de 2012.

Su renovación hasta 2020, según indicó Rubiales, no está sujeta a los resultados deportivos que coseche España durante el Mundial. «No pensamos en eso. El fútbol, y especialmente el de élite, es un deporte incierto. Ahora lo que nos queda es ponernos la camiseta de España y animar», comentó el presidente de la RFEF. «No pensamos en lo que pueda pasar en el Mundial», añadió Lopetegui.

Respecto a la digestión de la lista de 23 convocados que dió a conocer ayer, el seleccionador español lanzó una advertencia. «No hay listas buenas y listas malas. Las listas se hacen buenas o malas con lo que sucede después. Acepto absolutamente todas las opiniones aunque no estoy al tanto de todo lo que se ha podido decir», comentó.

EFE