La llegada de la poderosa tormenta solar se manifestó con auroras boreales en EEUU

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La intensidad de esta tormenta es tan poco vista que aseguran solo ocurre una parecida cada diez o veinte años.

REDACCIÓN. La tormenta geomagnética AR 2741, la más fuerte del último año y medio en la Tierra, se desencadenó la madrugada de este martes dejando las primeras señales en forma de aurora boreal visible desde varios puntos de Estados Unidos, como los estados de Nueva York y Minesota, informaron medios locales.

La tormenta solar empujó el óvalo auroral visible del sur hasta el norte de Minesota. Asimismo, la Administración Nacional Oceánica y Atmosférica (NOAA, en inglés) emitió una alerta de tormenta geomagnética para el 15 y 16 de mayo. Que podría traducirse en más auroras boreales durante la noche. Además, se registraron tres eyecciones de masa coronal (CME, en inglés) desde el viernes de la semana pasada. Se espera que las dos primeras lleguen este miércoles y el último este jueves.

 El astrofísico ruso, Serguéi Bogachov, afirmó que la Tierra atraviesa una poderosa tormenta solar.

Mediante un comunicado de prensa, la agencia rusa RIA Novisti, afirmó que el fenómeno es de grado tres. Esto dentro de una escala del uno al cinco.

La intensidad de esta tormenta es tan poco vista que aseguran solo ocurre una parecida cada diez o veinte años.

Efectos

Juan Américo González Esparza, investigador de la Universidad Nacional Autónoma de México destacó que estos fenómenos solares son eventos normales. Ejemplificó, si fuera un huracán, éstas sería de categoría uno.

El físico espacial agregó que este fenómeno se da cada 27 días, tiempo que tarda el “astro rey” en dar una vuelta alrededor de su eje, así es posible observar, de manera anticipada, con una nave espacial los acontecimientos en la otra cara del Sol y predecir los vientos solares.

El científico explicó que tales eventos causan  interferencias en las radiocomunicaciones, así como provocan problemas en las redes eléctricas y la desestabilización de las órbitas de los satélites.

Por último, advirtió que también puede afectar de modo negativo a las personas sensibles a alteraciones del campo magnético terrestre.