MADRID.- El caso Modric comienza a coger temperatura para malestar de los dirigentes del Real Madrid, sorprendidos por los movimientos de los agentes del jugador y de su propio silencio.

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El Inter de Milán pretende fichar al croata.

Este miércoles regresa de sus vacaciones y esperan que aclare sus intenciones, por ahora sólo expresadas en Italia a través de sus representantes.

Como hizo Jorge Mendes con Cristiano Ronaldo, los colaboradores del croata han olfateado negocio en el despertar del calcio. Lo han visto claro.

Es el momento de mover a su mejor cliente, el mejor 10 del Mundial y el mejor 10 de la Champions.

Un futbolista que cumple 33 años en un mes y al que le suena bastante bien la letra de la canción. Para dolor del aficionado madridista, uno de sus futbolistas más idolatrados está pensando en marcharse al Inter.

¿Fiebre pasajera o idea seria?

Es lo que intenta testar el club cuanto antes, para atajar un asunto peligroso. Tras el adiós de Zinedine Zidane y Cristiano Ronaldo, la salida del mago balcánico sería difícil de digerir por los aficionados y socios blancos.

Lo cierto es que Luka anda dándole vueltas a la peculiar oferta que sus agentes le han traído de Milán, golosa para él e insultante para el Madrid.

Pretende el histórico club italiano fichar a Modric por una cifra casi simbólica para las cantidades que se manejan en el mercado actual (15 millones en concepto de cesión y un pago posterior de otros 20 para quedarse en propiedad con el jugador).

Además de ese precio ridículo por el que probablemente sea el mejor centrocampista del mundo, el Inter estudia pagar el sueldo a Modric con una fórmula que choca contra el corsé del Juego Limpio Financiero de la UEFA.

Una norma que tiene bajo vigilancia las finanzas de la entidad lombarda, amenazada con quedar fuera de las competiciones europeas. Tras seis años de ausencia, se clasificó para la próxima Champions.

¿Mal economía en el Inter?

El Inter, por culpa del control económico de la UEFA, no podría pagar un traspaso elevado por el croata ni su prometido sueldo.

Pero a falta de tesorería, ingenio ilegal. Porque los dueños chinos del club planean inyectar los fondos a través de un patrocinio que procedería de sus mismas empresas, algo prohibido al ser considerado dopaje financiero.

De hecho, el PSG está investigado por una maniobra similar, con contratos de sponsorización firmados por el reino de Qatar, mismo propietario del equipo de Neymar Mbappé.

Si el Inter insiste en hacerse con Modric por esta vía, el Madrid le denunciaría por incumplimiento del ‘Fair Play’ económico. Pero antes de llegar a tal extremo, el club quiere escuchar al tentado futbolista, una vez que ha dejado claro su precio: 750 millones, su cláusula de rescisión.