La ‘Naranja mecánica’ de Kuip, le descosió de un puntapié la estrella a Francia, la vigente campeona del Mundo y descendió a Alemania a la Liga B.

Wijnaldum y Depay celebran el gol de los Países Bajos
Wijnaldum y Depay celebran el gol de los Países Bajos.

En Róterdam, en el templo de la Narnja Mecánica,donde los neerlandeses ya acumulan 15 duelos sin perder, arrollaron a unos bleus que sumaban 16 encuentros sin conocer la derrota antes de viajar a los Países Bajos.

En un grupo en el que nadie creía en ellos, los tulipanes han aflorado… para quedarse y brillar más que nadie.

El primer acto en Róterdam fue oranje de principio a fin.
Poco efecto tuvo que Mbappé empezara instalado en la izquierda -su ubicación predilecta y en la que explotó con el Mónaco- el balón fue propiedad neerlandesa.

Los tulipanes afloraron con fuerza en su campo predilecto. Con las raíces bien plantadas los de Koeman sometieron en el primer tiempo a la vigente campeona del mundo. Solo había transcurrido un minuto y medio cuando Wijnaldum protagonizó el preludio de lo que acontecería.

Depay se coló por el pasillo derecho sobre una defensa gala que parecía no haber salido aún del vestuario. Memphis la puso atrás y ahí el apareció el del Liverpool, quien se plantó solo ante un Lloris que se hizo gigante y dibujó uno de los paradones de la noche… no sería el primero, ni el último.

Al calor neerlandés que recuerda las noches más mágicas

Mbappé quiso contestar en el 14′, pero el tiro de Kylian tras la dejada de Grizi en el balcón del área se fue alejado de la meta de Cillessen. Una ocasión al limbo que era un presagio de lo que sería la noche gala.

El propio Wijnaldum, que estaba en todas, fue protagonista, de nuevo, por un plantillazo a Griezmann. El punta colchonero pudo continuar sin problemas, pero la acción sería la metáfora del encuentro.