Diego Maradona arribó a Bielorrusia para sumir como presidente del Dinamo Brest y en sus primeras horas en el país recibió un efusivo recibimiento y extravagantes regalos.

El Diez fue recibido con honores, miles de fanáticos lo acompañaron en el trayecto entre el aeropuerto y el hotel, y de allí la caravana siguió al estadio, todo a bordo de una camioneta anfibia, Overcomer Hunta, que recibió como regalo.

Recibido con honores, los fanáticos lo acompañaron en todo el trayecto hasta el hotel, su primer búnker, y mañana se reunirá con el primer mandatario del país, Aleksandr Lukashenko.

«Me acuerdo muy bien de Fidel Castro, (Hugo) Chávez, (Muamar) el Gadafi, también conozco a (Vladimir) Putin y hoy quiero hacerme una fotografía con Lukashenko. Espero que después de eso, sea nuestro hincha», declaró Maradona, quien hoy se reunirá con el presidente del país.

Sin embargo, con la llegada de un nuevo inversor de Emiratos Árabes Unidos, la escuadra ha ganado ya dos copas locales y planea construir un nuevo estadio con capacidad para 30 mil espectadores.

«Como el jefe, Diego vivirá en Brest, creo que la gente vendrá desde todo el mundo para ver el partido», afirmó el director de desarrollo del club, Viktor Radkov. Según señaló, se espera que Maradona se traslade en agosto a una mansión con un pequeño gimnasio.