LA ENTREVISTA | Salomón Ordóñez, asiduo lector que lidera la «energía» de Honduras

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entrevista Salomón Ordóñez
El empresario Salomón Ordóñez habló con TIEMPO sobre su vasta experiencia profesional y sus interioridades personales.

HONDURAS. Él pone a girar su mundo. Lo hace cuando viaja, pues es uno de sus grandes placeres, mientras experimenta el sabor de diferentes culturas y pone en práctica su cualidad de políglota.

También visita vastos escenarios a través de la lectura, ya sea en inglés, portugués o español. A veces, decide anteponer la práctica y se coloca las zapatillas deportivas para transgredir atléticamente los límites físicos y relacionados a la edad.

Enrolado en esos pasatiempos, Salomón Ordóñez logró cumplir su sueño de convertirse en un ingeniero. Se abrió paso en el empresariado al grado de poder autocalificarse como un líder de la industria energética.

El directivo del Consejo Hondureño de la Empresa Privada (COHEP) tenía un viaje pendiente, pero abrió un espacio para relatar un poco más de su vida para LA ENTREVISTA, una reconocida sección dominical de Diario TIEMPO Digital.

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Sabía lo que quería

Nacido en la capital en 1957, Ordoñez pasó sus años más mosos jugando al fútbol, deporte considerado «rey» prácticamente sin deliberación en el territorio cinco estrellas. Lo practicó desde la escuela hasta el colegio.

Aunque, eventualmente también se involucró en el mundo del básquetbol y el atletismo. Este último, a la fecha, continúa practicándolo con frecuencia.

Entre tanto, su infancia transcurría sin mayores problemas. Matriculado en el Instituto San Francisco salió adelante sin poner trabas a nivel académico o con situaciones ajenas que podrían afectar su niñez. «No tuve ninguna experiencia anormal», acotó.

Por aquellos momentos, aunque tal vez corto en estatura y alguna que otra sabiduría por obtener, su cabeza ya tenía claro a lo que quería aspirar cuando tuviese la oportunidad. No era una niñería.

«Siempre quise ser ingeniero. Al inicio era ingeniería agrónoma por mi papá, pero cuando crecí las cosas cambiaron y estudié ingeniería mecánica. Yo fui muy feliz cuando comencé mi carrera», manifestó el entrevistado.

«Matadito» no, pero con esfuerzo

En sus palabras, Ordoñez dice que siempre le ha gustado el estudio, aunque en sus épocas de estudiante nunca se catalogó como un «matadito», admite que sí sacaba buenas calificaciones.

Pronto su esfuerzo tendría su recompensa al ganarse una beca para poder estudiar en la Universidad Federal en la ciudad Recife al Noreste de Brasil. Allí recibió la titulación correspondiente a Ingeniería Mecánica.

Cuando culminó, regresó a la tierra que lo vio nacer para poner en práctica todo lo que aprendió. Se agenció un espacio en la Empresa Nacional de Energía Eléctrica (ENEE) donde logró especializarse en el área del servicio energético.

Pese a las responsabilidades que adquirió, no dejó atrás la academia. Se ganó una beca para estudiar una maestría en administración de empresas en una universidad de Washington, Estados Unidos.

Salomón Ordóñez se mantiene activo corriendo prácticamente a diario.

Amplio recorrido

El nombre de Salomón Ordóñez resonó cada vez más en las labores productivas. Brindó sus servicios por unos 15 años en la estatal eléctrica, pasando por diferentes puestos hasta ser el gerente general.

«Después me pasé totalmente al sector privado, donde estoy gerenciando empresas que producen energía eléctrica. Siempre he trabajado», apuntó el ingeniero.

Además detalló que dirige una empresa que se dedica a la producción de energía por medio de combustible. Empero, también preside varias juntas directivas de empresas que se dedican a la generación de energía renovable.

Sumado a esos trabajos, Ordóñez es el director primero suplente del COHEP. Allí también funge como asesor en materia energética. También brinda asesorías, desde hace 10 años, a la Cámara de Comercio e Industrias de Cortés (CCIC).

Asimismo, el empresario está vinculado a otras asociaciones sin fines de lucro donde provee su conocimiento en el área energética. En total, asegura que tiene unos 35 años de experiencia en el sector.

Mas, no se guarda todo lo que sabe para sí mismo. «Los conocimientos que yo tengo los comparto, sin siquiera cobrarle a nadie porque creo que no es justo. Esas cosas me dan mucha satisfacción», comentó.

A su vez, Ordóñez expresó que uno de sus anhelos constantes es ayudar a la gente. Aclaró que busca brindar apoyo no solo a las personas que trabajan directamente con él en el país, sino a todos.