LA ENTREVISTA – Alberto Solórzano: «Me han ofrecido cargos públicos, pero he dicho que no»

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Alberto Solórzano
Alberto Solórzano, líder de la Confraternidad Evangélica de Honduras.

Alberto Solórzano Salomón ha destacado como guía espiritual en el cristianismo y desde hace unos años como líder de la Confraternidad Evangélica. Es por ello que Diario Tiempo Digital le muestra a continuación una entrevista exclusiva donde cuenta detalles de su vida personal y de su labor.

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Entrevista exclusiva con Alberto Solórzano

¿Quién es Alberto Solórzano?

Soy alguien comprometido con mis convicciones. Trato de hacer más y hablar menos, un agradecido con Dios, amante de mi familia e iglesia y un ciudadano con el deseo de ver una mejor Honduras.

¿Cuáles son sus fortalezas y debilidades?

Siento como una fortaleza la disciplina y el orden en el manejo de mis asuntos y tareas asignadas. Mientras que las debilidades, son poco paciente y perfeccionista.

¿Su mayor miedo?

El mayor miedo que tengo es partir de este mundo con la sensación de no haber cumplido con el propósito de Dios.

¿Cómo fue su infancia?

Tuve una infancia muy difícil, mi madre murió cuando yo tenía 6 años, era el menor de 7 hermanos. Crecí con muchas limitaciones materiales y afectivas y tuve que abrirme paso con mucho esfuerzo desde que era un niño, estudiando y trabajando come lo hace mucha gente.

Un acontecimiento que marcó su vida y ¿de qué forma?

Mi encuentro con Dios, eso marcó un antes y un después. Pasé de ser alguien sin propósito y esperanza a una persona con destino y fe.

¿Cómo y cuándo sintió el llamado de Dios?

Desde que me encontré con Dios sentí su llamado. Eso fue a los 14 años ya que a los 15 años de edad comencé a servirle hasta el día de hoy, ya han pasado casi 40 años.

Su opinión sobre la comunidad LGTB y la legalización del matrimonio entre personas del mismo sexo.

Tengo por ellos respeto, creo que todo ser humano se lo merece. También cada quien es libre y responsable del manejo que le dé a su vida, siempre y cuando eso no afecte el espacio ajeno. Es por ello que no comparto la legalización del matrimonio entre personas del mismo sexo porque sería imponerlo a la sociedad por la vía legal.

¿Qué es lo que más le apasiona hacer?

Siento mucha pasión por lo que he venido haciendo estos últimos 39 años. Servir a Dios. Eso para mí es prioritario y espero seguirlo haciendo hasta que mi paso por este mundo culmine.

¿Qué hace en su tiempo libre?

Es difícil encontrar espacios libres pero cuando se dan procuro dedicarlos a hacer jardinería, eso me gusta mucho y a la vez me relaja.

¿Cómo logra mantener un equilibrio entre su vida persona y el servicio al Señor?

El equilibrio es el resultado de la disciplina y de darle a cada cosa su respectivo espacio e intensidad. Trato de darle el tiempo justo a cada cosa. No es fácil, para ello es necesario la disciplina.

Si no fuera pastor, ¿qué profesión cree que estuviera desempeñando actualmente?

Creo que sería arquitecto, no tengo duda de eso.

¿Tiene algún sueño frustrado?

Quise ser arquitecto pero no pude. Pero una gran sorpresa fue que mi hijo menor decidió estudiar eso sin haber influido en él para optar por esa carrera universitaria. De alguna manera veré mi sueño cumplido en él.

Para usted, ¿qué es la política?

La política es una ciencia, necesaria para que las sociedades se gobiernen y organicen. Se necesita en el país más gente con formación política que venga a ser una respuesta para el presente y futuro.

¿El momento más importante en su vida?

No podría pensar en un solo momento. Hay varios sumamente significativos, ya mencioné uno de ellos: mi encuentro con Dios. Pero también el casarme, la llegada de los hijos, etc.

¿Cómo es su temperamento?

Soy muy impaciente, eso ha derivado en precipitaciones y errores.

¿Alberto Solórzano cree en la amistad?

Clavo que sí. Jesús privilegió la amistad al llamarle a sus discípulos amigos. El amigo, dice La Biblia, es como un hermano. Yo tengo extraordinarios amigos.

Compártanos una experiencia destacada en su vida como guía espiritual.

Cuando me nombraron presidente de la Alianza Evangélica Latina, esta organización aglutina a todas las confraternidades evangélicas del continente incluyendo Estados Unidos y España. Fui presidente en dos períodos, una experiencia especial.

¿Aceptaría ostentar un cargo público?

Me han ofrecido pero he respondido que no. Desde mi actividad pastoral prefiero seguir aportando al país.

¿Qué papel juega la Iglesia Evangélica en la sociedad hondureña?

Muy importante, la iglesia trabaja con jóvenes, niños, matrimonios, etc. Los aportes en prevención, rehabilitación, salud, educación son evidentes. La iglesia está llegando donde es difícil llegar.

A su criterio, ¿a qué se deben los masivos actos de violencia en el país?

Es el resultado del vacío humano. Si bien es cierto hay otros factores que estimulan la violencia, fundamentalmente, el problema está en los individuos. Por eso es tan importante el encuentro con Dios para cambio y realización.

¿Qué opina de la Iglesia Católica?

No creo que me corresponda opinar al respecto.

¿Estar congregado en una iglesia evangélica nos asegura la salvación?

Lo que asegura salvación es acercarnos a Dios reconociendo nuestra necesidad de él, aceptar su sacrificio en la cruz por nosotros y entregarle nuestra vida para que él nos ayude a manejarla en la forma correcta. Dice La Biblia que no hay salvación en ningún otro. Solo en Jesús.

¿Por qué decidió ser cristiano evangélico y no católico?

No opté por una religión sino por una relación y esa experiencia la encontré en el lugar donde he estado por ya casi cuatro décadas.

¿Cree usted que está realizando un buen papel el actual gobierno?

Está haciendo un esfuerzo, pero difícilmente un gobierno a solas puede sacar el país adelante. Se necesita del compromiso de todos los sectores donde lo prioritario sea la nación y no la agenda particular.