LA ENTREVISTA- Alejandro Kaffati: Quise ser ingeniero, pero me incline por Economía

835
Kaffati
A Kaffati también le apasiona la fotografía.

TEGUCIGALPA, HONDURAS. Desde muy pequeño, Alejandro Kaffati se interesó por los números y la economía a pesar de crecer en medio de una familia compuesta en su mayoría por ingenieros.

Su rebeldía, que actualmente muchos jóvenes manifiestan, lo llevó a adentrarse en la economía, en la cual aprendió que se puede hacer mucho por Honduras y desde su vida universitaria viene haciendo críticas constructivas y propositivas. 

El joven economista nació en la ciudad de Tegucigalpa, no obstante, vivió durante 15 años en San Pedro Sula. Kaffati nos contó que regresó a Tegucigalpa para iniciar su carrera universitaria. 

A pesar de la emergencia sanitaria por el Covid-19, pudimos comunicarnos con Kaffati para poder conocer más acerca de este joven economista, miembro del Fosdeh, organización desde la cual trata de brindar aportes para el país. 

Lea también: LA ENTREVISTA – Denis Castro: «Me apasiona cultivar hortalizas»

continuación, el dialogo que tuvimos con Alejandro Kaffati:

¿Quién es Alejandro Kaffati? 

Bueno, soy un joven economista, tengo 23 años de edad. Estudie la carrera de economía en la Universidad Nacional Autónoma de Honduras. Trabajo como economista en FOSDEH desde el 2018 hasta la fecha, para la construcción de un mejor país y ayudar a combatir el flagelo de la corrupción y que ha contribuido a los altos índices de pobreza de país. 

¿Como fue la infancia suya, viviendo en dos ciudades? 

Acá en Tegucigalpa no tengo muchos recuerdos para ser sincero. En San Pedro tuve una infancia muy buena, lo que es crecer en una familia de clase media si se le puede llamar. Estudie en un colegio técnico porque tenía la intención de estudiar una ingeniería. Sin embargo, mi vocación iba más la parte social económica. Además, me gusta el fútbol, creo que es de los deportes que más me apasiona, soy un portero, si se puede decir frustrado, es la posición que más me ha gustado, pero que no pude desarrollar. 

¿Qué anécdota recuerdas de tu vida secundaria? 

Recuerdo una un poco trágica y graciosa al mismo tiempo, como yo estuve en un colegio técnico durante tres años, me pasaron a un colegio privado de San Pedro Sula. Entonces a los dos días de haber comenzado las clases, en una potra de recreo me golpearon, fue un poco fuerte en el labio. 

Además, recuerdo una en mi vida universitaria, que fue en los conflictos estudiantiles, eso era algo nuevo para mí, al ver eso me sorprendí, no era algo cotidiano de mi vida. La anécdota es que unas bombas cayeron cerca de mí. Fue una de las peores experiencias de mi vida. 

Formó parte de la Asociación de Estudiantes de Economía ¿Como fue esa etapa para ti y cuáles fueron los aprendizajes? 

Formar parte de la Asociación de Estudiantes de Economía ha sido una de las experiencias sociales más importantes e impactantes de mi juventud. Eso me ayudó a abrir los ojos más para poder ayudar a construir una mejor Honduras para mis hijos y las generaciones venideras. También ayudar a la vinculación UNAH-Sociedad, que hoy por hoy le hace falta a la UNAH, esa es otra gran experiencia. Durante el tiempo que forme parte de la asociación mis padres siempre me mostraron su apoyo y siempre respetaron mis ideas. 

¿Cómo a tan temprana edad, Alejandro llega a una institución como el FOSDEH? 

Mi llegada al FOSDEH también tiene que ver con mi labor hecha en la asociación de estudiantes, dado que uno de los objetivos era vincular a la carrera con los temas de país. Luego yo termino mis clases y realizo mi práctica en el FOSDEH y al terminarla me ofrecen una plaza y estoy muy agradecido por la oportunidad. 

¿Que representa el FOSDEH para Alejandro? 

Representa una esperanza en la sociedad y en la ciudadanía, pues los profesionales pueden proponer alternativas de cambio. Me genera más confianza porque es una de las pocas instituciones que son hasta cierto punto apolíticas y sin duda representa una salida al final del túnel para una sociedad que ha sido golpeada durante los últimos años. 

¿Como es la relación de Alejandro con su familia? 

Es una relación buena, creo que como todo joven en su memento la relación con los padres fue bastante áspera. Somos una familia bastante religiosa y eso ha ayudado, y en ese sentido hemos encontrado ese bastión para poder fortalecer nuestra relación familiar y poder limpiar esas superficies ásperas. 

¿Jugó como portero, te consideras que fuiste buen jugador? 

En algún momento de mi vida me consideré un buen portero, sin embargo, hoy por hoy no estoy en las condiciones físicas para seguir jugando al fútbol. Me hace falta un poco de ejercicio, es una de las cosas que tengo pendientes. 

¿Como buen futbolero, cuál es tu equipo favorito? 

Como buen sampedrano, bueno, soy capitalino pero naturalizado sampedrano, en ese sentido simpatizo mucho con el Marathon. No hemos pasado una racha muy positiva que se diga.