Jóvenes centroamericanos entre la MS-13 y la ‘Migra’

Los jóvenes han sido estereotipados en Estados Unidos.

302
jóvenes centroamericanos
Para los jóvenes solo parece haber dos destinos.

Los jóvenes centroamericanos se encuentran entre la espada y la pared; por un lado, la amenaza de la MS-13 y por el otro, el peligro de ser deportados de Estados Unidos.

“Sí, hay miedo en estas calles. Necesito quitarme un tatuaje, no quiero que me confundan con pandillero. Como están las cosas me arresta la ‘Migra’ y me deportan a El Salvador”, dice Nelson Rivas, de 23 años.

El salvadoreño emigró a Los Ángeles hace 10 años y se radicó en el área de Pico Unión; el cual es hogar de la comunidad salvadoreña y de la pandilla MS-13.

Esta banda criminal inició en EEUU en 1980 en medio de una ola de migrantes salvadoreños que huía de la guerra civil de su país. Asimismo, esta luego se esparció por Centroamérica tras la deportación de algunos de sus líderes.

Rivas tiene un tatuaje en su brazo derecho con las letras “ES”. El inmigrante asegura que ese tatuaje es un homenaje al país que lo vio nacer.

Desde que escuchó que agentes de inmigración etiquetaron a un joven como pandillero por tener un tatuaje, él quiere borrárselo.

En EUA buscan información sobre un homicidio donde supuestamente participó la MS-13.
En EUA buscan información sobre un homicidio donde supuestamente participó la MS-13.

“Esa es la excusa de Trump para sacarnos a todos, no importa si no somos criminales”, considera. En las últimas semanas la Administración Trump arreció en sus amenazas de expulsar del país a miembros de la MS-13.

El mandatario catalogó a esta pandilla como el enemigo número uno del país y ordenó a los agentes de inmigración a concentrarse en este grupo.

Sin embargo, los expertos prevén que pagarán justos por pecadores.

JÓVENES CENTROAMERICANOS ESTEREOTIPADOS

Para John Hagedorn, profesor de la Universidad de Illinois, el problema comienza con las autoridades locales. Quienes tienen una larga historia de estereotipos y de etiquetar a los jóvenes de minorías como pandilleros.

“Solo por utilizar pantalones grandes y ropa azul podrías ser clasificado como pandillero”, advierte. El experto citó el caso de Dante Menzies, de 15 años. Él enfrentó una deportación después de ser calificado como un miembro de la MS-13.

Lo único que Hagedorn encontró en su investigación es que el joven se metió en una pelea en la escuela. Además, junto a otros dos amigos conformaron un grupo llamado COD (Cholo or Die).

“No había evidencia que Dante fuera un miembro de la MS-13”, explicó.

Muchos no han tenido opción y acceden a unirse a las maras.
Muchos no han tenido opción y acceden a unirse a las maras.

Mientras la infracción de Menzies no pasó de una pelea de escuela en Chicago; en las calles de Long Island, en Nueva York, buscan a supuestos miembros de la MS-13.

Estos habrían matado brutalmente a 11 personas en menos de un año. Las muertes a machetazos habrían servido de combustible para que el fiscal general, Jeff Sessions, viajara al área y prometiera mano dura contra esos inmigrantes ilegales.

“Nadie quiere salir de su casa, los negocios están vacíos, y entre los pandilleros y la Migra estamos atrapados”, explicó Ernesto Trejo; quien es miembro del Comité Independiente Salvadoreño de Nueva York.

El temor de Trejo y sus vecinos hacia las pandillas forma parte de la estrategia que la Casa Blanca utiliza.

Lo anterior, para poder justificar sus operativos de deportación, apunta el profesor en Sociología Luis Salinas de Texas.

“Demonizar a un grupo distrae de otras cosas que está haciendo el gobierno”, agrega.

MIEMBROS DE LA MS-13

El FBI estima que en EEUU hay 1.4 millones de personas afiliadas a una pandilla, de estos solo 10,000 pertenecerían a la MS-13. El Departamento de Justicia desconoce cuántos de estos serían indocumentados.

Según datos del Servicio de Inmigración y Aduanas (ICE), en el año fiscal 2016, fueron deportados 2,057 indocumentados.

Todos ellos eran sospechosos o miembros confirmados de una pandilla. 429 pertenecerían a la MS-13.

“Es un número muy pequeño comparado con todas las pandillas. Además la mayoría de líderes de los clanes de la MS-13 son nacidos en Estados Unidos. No hay razón para decir que los indocumentados son el problema”, insiste Salinas.

Por su parte, Hagedorn asegura que la mayoría de los miembros de pandillas mexicanas en Chicago son de segunda generación y no inmigrantes recientes, legales o no.

Gran cantidad de supuestos miembros de la MS-13 ya han sido deportados.
Gran cantidad de supuestos miembros de la MS-13 ya han sido deportados.