Jon Gabriel: El hombre que perdió 99 kilos sin hacer dieta, y ahora comparte su secreto

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ESTADOS UNIDOS. Con un peso de 185 kilos Jon Gabriel decidió un día perder peso por lo que tuvo que someterse a varias dietas que no le dieron resultado; sin embargo hace 14 años al perder un vuelo que fue secuestrado por terroristas y estrellado en Pensilvania sin ningún sobreviviente en el fatídico 11 de septiembre del 2001, por lo que se replanteó su vida y decidió hacer algo con su obesidad.

Con el tiempo Gabriel logró perder 99 kilos y decidió compartir como lo hizo:

1. Dejé de hacer dietas y empecé a nutrir mi cuerpo
Aprendí que mi cuerpo necesitaba de ciertos nutrientes por lo que me preocupaba de comer los de mejor calidad posible. Si quería comer dulces, pizza o comida rápida, lo hacía sin dudar. Pero, eventualmente perdí mi gusto por ese tipo de comida a medida de que mi cuerpo aprendió que prefería los nutrientes saludables.

2. Curé mi digestión
Descubrí que mi sistema digestivo estaba funcionando mal y no extraía lo que mi cuerpo necesitaba así que empecé a comer muchos alimentos fermentados y cultivados, a tomar probióticos y enzimas digestivas para normalizar mi digestión.

3. Adquirí una máquina para mi apnea del sueño
La apnea del sueño es un trastorno que afecta a muchas personas con sobrepeso. Se crea un ambiente hormonal en el cuerpo que estimula el aumento de peso al provocar niveles elevados de cortisol, lo que lleva a los antojos de comida chatarra y resistencia de la insulina. Ésta se puede tratar con el equipo CPAP que sopla aire en la boca y nariz para mantener la tráquea abierta y pueda dormir bien toda la noche.

4. Empecé a usar prácticas “mente-cuerpo” para reducir el estrés
El estrés también causa niveles elevados de cortisol e inflama las hormonas. Esto hace que te den más antojos y que su cuerpo almacene más comida. Empecé a meditar cada mañana lo que me sirvió mucho para reducir el estrés.

5. Creé una vida más sostenible
Disminuí mis gastos, me cambié a una casa más barata y empecé a cultivar mi propia comida. Me empecé a sentir mucho más sereno y seguro. Sabía que cuando tuviera hambre, podía ir a mi jardín y sacar algo fresco lleno de vitalidad. ¡Mi metabolismo se empezó a acelerar de manera veloz!

6. Trabajé algunos problemas emocionales importantes
Empecé a resolver traumas pasados y me empecé a sentir más seguro. Cuando trabajas estos problemas emocionales y dejas de sentir que la gordura te hace sentir más seguro (muchas personas con sobrepeso sentimos eso), tu cuerpo funcionará mejor y bajarás de peso más rápido. Cuando rompí esa asociación y lo entendí, todo se hizo más fácil.

7. Desintoxiqué mi cuerpo
Después de haber perdido 81 kilos, empecé a investigar sobre toxinas y cómo funcionan en el cuerpo. Y, resulta que el cuerpo usa las células de grasa para almacenar el exceso de toxinas. Me di cuenta de que los 18 kilos que me quedaban por bajar eran por esa razón. Y empecé a desintoxicar mi cuerpo. Tomé líquidos alcalinos, mucha agua con limón, vinagre de sidra de manzana, jugos verdes y muchas ensaladas. Ese fue el truco porque perdí esos kilos mucho más rápido que los otros”.

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Jon se ha mantenido en su peso ideal por más de 10 años y dice que come lo que quiere a la hora que sea pero que tomó conciencia de nutrir su cuerpo y de lo importante que es mantenerse equilibrado emocionalmente.