¿Jesús era cristiano? ¿Se llevaban bien sus discípulos?

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Jesús
El cristianismo

Si usted vive en América o Europa, gran parte de la sociedad en la que vive ha sido influida desde su fundación por el cristianismo.

Jesucristo no fue el único mesías que fue ejecutado por los romanos.

Si se creó una religión con su nombre, fue gracias a la obra que realizaron sus seguidores desde el principio de nuestra era.

Sin embargo, la mayor parte de lo que conocemos sobre los primeros cristianos se originó en periodos posteriores.

Y no se corresponde necesariamente con la verdad, asegura la escritora y teóloga Candida Moss en su artículo para The Daily Beast.

1. No eran cristianos

San Juan Crisóstomo

Jesús y sus discípulos eran judíos, sus rituales religiosos eran judíos, incluso el concepto de Mesías es puramente judío.

Es cierto que en el Evangelio de Juan, un texto escrito no antes de alrededor del año 90 d.C.

Jesús dice algunas cosas bastante desagradables sobre los judíos.

Cristianismo

Y es verdad que Pablo disuadía a los conversos gentiles de cumplir con todas las demandas de la ley judía.

Incluida la circuncisión. Pero ni Pablo ni cualquier otro discípulo usaron nunca la palabra «cristiano» para describir a los seguidores de Jesús.

Los Hechos de los Apóstoles nos cuentan que esta palabra se usó por primera vez en Antioquía. 

Sin embargo, una creciente cantidad de historiadores sostiene que el quinto libro del Nuevo Testamento no fue escrito antes del año 115.

De hecho, ninguno de los evangelios ni de las epístolas escritas en la segunda mitad del siglo I usan la palabra «cristiano» en absoluto.

El cisma entre judíos y cristianos fue un proceso que se produjo a lo largo de cientos de años.

Incluso en el siglo V, Juan Crisóstomo, arzobispo de Antioquía, se quejó de que los cristianos no dejaban de acudir a las sinagogas.

2. No estaban de acuerdo los unos con los otros

San Pedro y San Pablo

San Pedro y San Pablo

Si alguien visita Roma hoy en día, podría ver numerosas iglesias dedicadas a Pedro y Pablo, con esculturas de los apóstoles uno al lado del otro como si fueran amigos.

En su Epístola, Pablo cuenta que describió a Pedro como un hipócrita por negarse a comer junto a unos gentiles mientras estaban con Santiago y otros.

También parece que hubo desacuerdos entre Pablo y otros apóstoles sobre los requerimientos religiosos que debían cumplir los conversos gentiles.

Sobre el grado de fraternización permitido entre conversos gentiles y judíos.

Ese fue un momento incómodo, que el autor de los Hechos de los Apóstoles trató de borrar.

A lo largo de la historia cristiana, hubo acalorados debates como «vida después de la muerte, el papel de las mujeres».

3. No tenían biblias cristianas

Biblia hebrea con targum en arameo, manuscrito del siglo XI. Presenta el texto del Libro del éxodo (12:25-31) en caracteres hebreos

Biblia hebrea con targum en arameo, manuscrito del siglo XI. Presenta el texto del Libro del éxodo (12:25-31) en caracteres hebreos

Al principio, la única escritura cristiana fue la biblia hebrea.

Se tardó casi un siglo desde la muerte de Jesús en escribir todos los libros incluidos en nuestro moderno Nuevo Testamento.

Aún más se tardó en conseguir que libros ganaran prestigio y que fueran finalmente agrupados y establecidos como canónicos.

Mientras que muchos de los libros del Nuevo Testamento empezaron a ganar relevancia en el siglo II.

No fue hasta 367 d.C. que se formó la lista definitiva de libros que corresponde con la colección que se usa en nuestros días.

Antes de esa fecha, la gente contaba con cánones diversos, que variaban mucho en su extensión.

Se leían libros que no son canónicos en la actualidad, como historias de los discípulos y de mártires, o incluso rollos de la Torá.

4. Nunca se ocultaron en catacumbas

Catacumbas de Domitila

Hay una creencia popular de que los primeros cristianos se escondían en las catacumbas para escapar de las persecuciones.

Es cierto que los cristianos a veces se reunían en sepulcros para homenajear a los muertos en comidas especiales.

Pero se trataba de una costumbre que adaptaron de los rituales funerarios paganos romanos.

Es posible que en esas ocasiones pudieran celebrabar también la Eucaristía en pequeños grupos.

Sin embargo, se ha demostrado como falso que se escondieran en catacumbas o que usaran el símbolo del pez como una señal en clave de su presencia ilícita allí.

Si los cristianos hubieran intentado esconderse en las catacumbas, habrían sido descubiertos fácilmente, asegura la autora.