Javier Franco, el autor de un libro escrito frente a los semáforos

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¿Si tuvieras que decir una razón específica por la cual una persona debe leer tu libro, cuál sería?

El libro nace de un sentimiento, no de una petición de alguien. El libro es un sentimiento, son vivencias propias, el libro trasciende de lo persona a lo interpersonal y alguna parte del libro estoy seguro va a ayudarle a quien lo lea. Por eso lo recomendaría. El libro plantea lo negativo de la vida, pero lo transforma a lo positivo. Plantea situaciones difíciles, pero a la vez recomienda cómo enfrentarlo de mejor manera.

¿Se trata de las experiencias exitosas del escritor llevadas al libro?

Sí son vivencias de Javier Franco planteadas de lo negativo a lo positivo. Todos tenemos debilidades y dificultades, situaciones adversas que nos sacan de nuestro espacio de comodidad. Me ocurrieron esas situaciones y empecé a pensar en cómo resolverlos. Y hallé en la meditación esa respuesta. Al final del día reflexionaba sobre cómo mañana podía ser mejor que hoy y eso me permitió de manera sistemática dar ideas y ser constante y por eso recomiendo el libro, porque se que el libro ayuda a las personas.

Quienes te seguimos la pista en redes sociales notamos que este último año fuiste muy reflexivo. ¿Comenzaste a escribir el libro en tu muro de Facebook?

Una persona acuciosa pudo haberlo notado. Nadie me lo había preguntado antes, pero fue ahí donde comencé a escribir pensamientos, en Facebook y fue algo muy interesante. Yo soy un hombre muy calculador en el tiempo y comencé a calcular que llevar a mi hija a la Universidad me tomaba media hora, pero el regreso me tomaba una hora. Tenía varias opciones: Observar el panorama, escuchar noticias y reflexionar y mientras reflexionaba en el tráfico iba escribiendo en mi mente muchas cosas y cuando me detenía en los semáforos escribía en papel y luego lo nutría. Podría decirte que el libro surgió cuando iba a traer y a dejar a mi hija. De hecho, uno de los pensamientos que desarrollo tiene relación con un comentario que mi hija, Angela me dice en ese trayecto: Papá, sos mi roca, por favor nunca te quiebres y hay un pensamiento que desarrollo a manera de pregunta. Planteo cuán fuerte puedo ser hoy y desarrollo una fórmula para lograr esa fortaleza.

¿En qué momento un periodista tan ocupado como has estado, encuentra tiempo para escribir una obra literaria?

Es otra pregunta interesante. Los periodistas generalmente pasamos muy ocupados, nos llevamos años en los medios y ahí nos quedamos 18 horas al día. Al final es una escuela. Esa misma constancia, disciplina, carácter, enfoque es lo que lo hace trascender de la obra periodística a la obra literaria.

Has dicho que “Enriquécete a ti mismo está hecho para leer en una hora, pero que no deben ser leído en una hora. ¿Por qué?

El libro se puede leer en una hora porque se trata de pensamientos en un lenguaje fluido, pero la recomendación es leer cada pensamiento y detenerse a descifrarlo, encontrar las claves y va de lo personal a lo intrapersonal. El primer pensamiento que desarrolla es “Ser, no sólo existir”, que habla cómo uno empieza a valorar lo que es para poder llevar una convivencia con lo interpersonal y lo intrapersonal.

¿La literatura le está ganando espacio a la pasión que siempre has sentido por la política?

La política es una de mis debilidades. Tengo como un año de estar escribiendo un libro sobre política. Estoy a punto de terminarlo y si Dios quiere en noviembre voy a publicarlo. Pero si es un conflicto porque a veces he tenido que sopesar el tiempo que le dedico a mi libro de política y el tiempo que le dedico a mi obra de crecimiento personal. Un asesor publicitario me dijo que debo definir una marca y que no debo lanzarme como un escritor de liderazgo y después aparecer con una obra política. Valoro ese consejo, pero personalmente creo que no hay que cerrarnos.