El drama en forma de disparo ha vuelto a sembrar de lágrimas Estados Unidos. Y esta vez con el baloncesto como protagonista indirecto.

Wayde Sims, de LSU, asesinado de un disparo.

El mundo de la NCAA amanecía consternado tras conocer la muerte de Wayde Sims, jugador de Louisiana State University, como consecuencia de un disparo.

El jugador de baloncesto, nativo de Baton Rouge recibía un disparo cerca del campus de la Southern University pasada la medianoche del 28 de septiembre.

A pesar de la rápida intervención de los servicios de emergencia, el alero de 20 años fallecía a su llegada al hospital como consecuencia de la herida producida por el disparo. La Policía ha calificado la muerte de Sims como un homicidio.

El jugador de 2,01 iba a comenzar su tercera temporada en las filas de la LSU después de promediar 5,6 puntos y 2,9 rebotes por partido la pasada campaña.

«Ahora mismo no nos podemos creer lo sucedido», aseguró el director deportivo de LSU Joe Alleva. «No hay palabras para expresar nuestro dolor por sus familiares y amigos».

DATO

Sims era hijo de Wayne Sims, que fue compañero de Shaquille O’Neal y de Mike Hansen en las filas de LSU, donde jugó entre 1987 y 1991.