Iglesia Católica: «La riqueza no da respuestas al sentido de la vida»

216
iglesia católica
El sacerdote señaló que Jesús es el camino a la felicidad.

TEGUCIGALPA, HONDURAS. En su mensaje dominical, la Iglesia Católica solicitó a la población hondureña no buscar la felicidad y el sentido de la vida en las riquezas.

El párroco Juan Carlos Martínez, en el mensaje a los feligreses católicos, manifestó que la felicidad se encuentra en el interior de cada persona. Asimismo, señaló que la sociedad de la abundancia produce bienes, pero no felicidad.

Por lo que indicó que en los países con mayor poder adquisitivo que el nuestro, las personas se mueren a causa del vacío que existe en sus vidas. Ante ello, el párroco expresó que la riqueza no da respuestas al sentido de la vida.

“Nuestra sociedad está marcada por la ansiedad y la tristeza”, expresó el líder católico.

En ese sentido, señaló que Jesús es el único que conduce al camino de una felicidad real y plena. “La verdadera felicidad es completamente a lo que nos señala la sociedad”, dijo.

Le puede interesar: Continúa celebración de la Virgen de Suyapa; cardenal pide vencer el odio

Conferencia Episcopal alza la voz

Dolida y preocupada se manifestó este jueves la Conferencia Episcopal de Honduras ante la alta violencia criminal que abate diariamente al país.

A través de un comunicado, se estableció que le duelen los crímenes que cada día siguen dándose; los cuales no son debidamente investigados por las autoridades judiciales.

En ese sentido, dicha organización religiosa señaló que el aumento de los femicidios no sólo revela un problema de inseguridad sino también de una cultura enferma de machismo.

La Iglesia Católica indicó que es de su preocupación la situación política del país. Pues en el Congreso Nacional se inició el período de reformas reclamadas por la ciudadanía.

Asimismo, la institución aseguró que las reformas al Tribunal Supremo Electoral (TSE) y la reforma al Registro Nacional de las Personas (RNP) son el inicio de una larga ruta que se debe recorrer para hacer realidad la estabilidad social.