POR PANDEMIA: En alerta están los hoteles de Cristiano Ronaldo

335
Cristiano Ronaldo
Cristiano Ronaldo se vio afectado a causa de la pandemia del COVID-19 que ha azotado al continente europeo.
PORTUGAL.- El sueño de poner en pie un imperio hotelero se tambalea para Cristiano Ronaldo, esto por la embestida económica que está dejando la pandemia del coronavirus.
El primer establecimiento que abrió como parte de su asociación con el empresario Dionisio Pestana lleva meses cerrado en Funchal.
Y desde primeros de marzo, el Hotel Pestana CR7 de la Marina de la capital de Madeira ha dejado semivacía la Plaza Cristiano Ronaldo, epicentro consagrado por su ciudad al jugador portugués.

Hoteles de Cristiano Ronaldo en modo «fantasma»

Cualquiera que transite por esa zona junto al puerto atlántico puede comprobar que las puertas están clausuradas; que no hay luz en el interior y que el anterior bullicio en su terraza con DJ se ha desvanecido hasta convertirse en un hotel fantasma .
No se ha producido ninguna declaración oficial al respecto (y eso que el propio Cristiano Ronaldo se encontraba en los alrededores por aquel entonces), lo cual sus allegados en Funchal interpretan como síntoma del contratiempo que supone para él.
Hotel de CR7 en Portugal.
Lo peor es que esas mismas personas de su entorno han señalado a la prensa local madeirense que «se ha instalado la incertidumbre» entre el personal y que ni siquiera el alivio de las restricciones sociales garantiza la perspectiva de una reapertura.
Más bien al contrario, el golpe de la ausencia de clientes es tan fuerte que todo apunta a un cierre definitivo.
Si el de Funchal, que era el buque insignia de la millonaria inversión en alojamiento, se cae del organigrama comercial de Cristiano Ronaldo, la siguiente víctima puede ser el segundo hotel Pestana CR7, que se ubica en la calle de la Plata, en la Baixa de Lisboa.
De momento, el rincón de Cristiano en Funchal deja un vacío que puede contagiar al colindante museo que vende su mercadotecnia justo al lado de la enorme estatua de tres metros que rinde culto al capitán de la selección.