Hondureña que deambula por calles de Nicaragua clama por ayuda

376

HONDURAS. A 130 kilómetros al occidente de Managua, Nicaragua, en la ciudad de Chinandega, deambula desde hace meses una mujer hondureña con aparentes problemas mentales que dice llamarse Martha Iris Maldonado, tener 60 años de edad y ser originaria de la ciudad de Teguciglapa.

La historia se agrava, pues los comerciantes del Mercado “El Mayoreo, El Bisne” la reconocen como bebedora consuetudinaria.

Hace una semana, miembros de la Brigada de Rescate y Primera Respuesta Ante Desastres del populoso lugar de compras decidieron solidarizarse con la catracha al verla tirada en la calle y herida tras haber sido golpeada por un vehículo. La tomaron y la llevaron al Puesto de Salud del mercado; ahora cada día la alimentan, la bañan y le curan una herida que se le infectó en el pie derecho.

A eso de las 9 de la mañana del sábado 12 de septiembre, se pueden oír los gritos de Martha Irís por todo el mercado mientras la bañan y la curan. Llegó el momento de abordarla.

Cuando mira a un hombre con chaquetín, cámara fotográfica y una grabadora en la mano; decide comportarse y contestar lo que se le pregunta de manera más o menos congruente pero con dificultades en su boca para articular bien las palabras. La brigada completa de solidarios se asusta, pues normalmente no es muy amable. Dice su nombre y su edad.

A la hondureña se le puede describir como morena, 1.60 metros, pelo corto, de unos 65 kilos de peso, piel deteriorada y bastante golpeada.
Pero al parecer los golpes no son sólo físicos, además de ser alcohólica; afirma nostálgica que tiene dos hijos de 11 y 16 años, y viven con algunos hermanos de ella en Dallas, Texas, Estados Unidos.

Viven allá “con mi hermano Andrés, Concha y Anabell”, se llaman “Alejandrito y Juan David”, dice.

Más tarde, tras rechazar en dos ocasiones hablar sobre el padre de los niños, confiesa que cada uno tiene el suyo: Hermes Zavala Hernández y al otro sólo dice que lo conoce por Jorge.

Al ser preguntada sobre qué es lo que quiere, dice: “que me lleven de nuevo a mi casa, a mi casa” y asegura que vive en la “Colonia Arturo Quezada, en la tercera calle, en Tegucigalpa, Honduras”.

La encargada de la dependencia administrativa del Mercado El Bisne, Lidia Esperanza Sánchez, dijo que “nosotros aquí en la Intendencia del Mercado El Mayoreo tenemos dos brigadas de trabajadores; ellos se han dado a la tarea de manera humanitaria de brindarle a esta señora alimentación, curarle la herida que tiene producto de ser accidentada. Ellos le compran su ropita, la bañan y le están dando atención”.

“Nosotros quisiéramos indagar sobre sus familiares porque a lo mejor la andan buscando allá en Honduras”, agrega la funcionaria nicaragüense.

A la vez ofrece el número telefónico de su oficina para brindar información a quien esté interesado en dar con el paradero de la hondureña Martha Iris Maldonado. Si es usted su familiar o los conoce puede llamar al (00 505) 2341 – 2866.

Los curiosos explican que lleva ya algunas semanas sin tomar licor. La lucidez que le produce la sobriedad le permitió a la protagonista de esta historia escribir con letra cursiva y perfectamente legible algunas cosas en las que se puede copiar su nombre, algo muy cercano a su dirección; frases sin mucho sentido y medio construidas donde se destacan las palabras; mamá, hijos Alejandro y Juan David, calor de casa y curiosamente la única frase que se comprende es “preguntar por una señora que se llama Xiomara Maldonado en Dallas, Texas”, intenta plasmar además un número telefónico y no lo logra.

Ahora depende de usted cómo termina esta historia aportando a las autoridades correspondientes más información para unir a Martha Iris Maldonado, la hondureña que está perdida en Nicaragua, con su familia.

Fuente: Lasandino,Nicaragua