Honduras sin cumplir reto de eliminar de la Policía las manzanas podridas

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Varios elementos policiales y oficiales de la Policía Nacional, están vinculados al crimen organizado.

TEGUCIGALPA. En materia de seguridad, uno de los retos principales del actual Gobierno, ha sido la depuración de la Policía Nacional, conformada por una gran cantidad de agentes y oficiales vinculados al crimen organizado en todas sus manifestaciones.

Según los expertos en el tema, la sonada depuración policial sigue sin dar los resultados esperados, pues en la actualidad siguen en la institución unos 700 miembros de la Policía que no pasaron las pruebas de confianza y aún están laborando.

En ese sentido, apuntan a que una verdadera depuración policial, es la que se aplica con valores fundamentales como el respeto a la vida y dignidad humana, la honradez, honestidad, respeto a los derechos humanos.

A fines de 2011, la Fiscalía descubrió lo que era un secreto a voces: que sedes policiales enteras estaban involucradas con el crimen organizado en delitos como narcotráfico, secuestros, asesinatos robos y extorsiones.

La depuración de la Policía, se volvió una necesidad demandada por la ciudadanía la cual debía de ser un proceso basado en evidencia científica para tener un cuerpo armado que goce de la confianza de la población.

En el 2012 el Legislativo aprobó la ley especial para la depuración policial, mediante decreto número 89-2012, el que además incluye el proceso de depuración al Ministerio Público y al Poder Judicial.

“Créase la Comisión de Reforma de la Seguridad Pública, como un órgano temporal e independiente, responsable de diseñar, planificar y certificar el proceso de reforma integral de la seguridad pública, que incluye la propuesta de reforma de la Policía Nacional, Ministerio Público y Poder Judicial”, señala el decreto.

Entre sus funciones estará “investigar dentro de la Policía Nacional, en toda su estructura y desde la cúpula hasta su base, los actos de corrupción, violaciones a derechos humanos, delitos de distinto tipo, modos de operar en la ejecución de acciones delictivas, abusos policiales en los distintos municipios donde operan y estructuras delincuenciales existentes dentro de la Policía”.

Para la especialista en seguridad, Arabeska Sánchez, las fallas en la separación de policías vinculados a la criminalidad organizada es prioridad para que la Misión de Apoyo Contra la Corrupción y la Impunidad (MACCIH) pueda establecer los alcances del proceso de depuración.

Sánchez indicó que el proceso de limpieza dentro de la Policía ha fracasado por dos razones básicas: Se ha dejado que los policías se depuren ellos mismos y las pruebas de confianza no han sido aplicadas de manera integral ni equitativa. “No pueden haber policías depurando policías”, añadió.

“Se debe hacer una auditoría al proceso de depuración, porque a estas alturas no se sabe cuántos policías han sido retirados, cuantos se retiraron por jubilaciones, cuantos se retiraron porque tuvieron faltas administrativas y cuantos se están judicializando con el Ministerio Público”, señaló.

CONOCIMIENTO
Recientemente el Ministerio Público (MP), solicitó a la Dirección de Investigación y Evaluación de la Carrera Policial (DIECP) que desestimara alrededor del 80 por ciento de los casos, ya que no presentan sustento en la acusación contra servidores del cuerpo armado.

Por otra parte se conoció que existen 23 expedientes que han sido remitidos al Tribunal Superior de Cuentas con inconsistencias financieras y patrimoniales que superan los 300 millones de lempiras.

Los casos de policías o ex policías que se han visto involucrados en actos irregulares son la evidencia de que la depuración sigue siendo urgente dentro del cuerpo del orden, el caso más reciente es el del oficial Álvaro García, capturado en el marco de la operación “Avalancha”.

ACTOS IRREGULARES
El año 2015, el ex policía Wilmer Carranza, fue detenido por las autoridades acusado de participar en las acciones ilícitas de los hermanos Valle, referidas al lavado de activos y narcotráfico.

En febrero de 2015, el Ministerio Público presentó un requerimiento fiscal contra nueve miembros de la Policía “Tigres”, quienes presuntamente participaron en el hurto de 1.3 millones de dólares durante un operativo en el departamento de Copán, donde capturaron a los hermanos Valle Valle, mientras huían por las montañas.

Ese mismo año, la Fuerza Nacional Antiextorsión (FNA) capturó a los ex policías Francis René y Walter Noel, por estar ligados a una banda de extorsionadores que se denominaba «Los Lindos».

En el año 2014, el ex oficial de la Policía Nacional José Javier Contreras Hernández fue capturado en el barrio Barandillas de San Pedro Sula por estar vinculado con el narcotráfico.