Masacre ambiental en Omoa: Las promesas que «disiparon» la demanda en 2017

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basura de guatemala
Guatemala se comprometió a tomar medidas para frenar la basura que llegaba a Honduras pero solo tomó acciones temporales.

HONDURAS.  La advertencia de biólogos y expertos se cumplió el viernes, cuando en horas de la tarde se captó una oleada de plástico y desechos ingresando a las costas de Honduras. Condiciones climáticas aceleraron la llegada a las playas de Omoa, que ya para el sábado por la mañana lucían tal cual basurero municipal.

El problema de los desechos que arrastra el río Motagua no es nuevo. Diario TIEMPO Digital expuso por primera vez la situación hace más de una década y fue hasta 2017 que Honduras tuvo el ademán de proceder contra Guatemala.

Presentaron una demanda ante el Tribunal de “La Haya” (el órgano principal en materia de justicia de las Naciones Unidas) tras exigir respuestas y ver, en cambio, que los desechos seguían aumentando.

Las acciones fueron tildadas de «incongruentes», el ministro de Ambiente guatemalteco criticó que Honduras presentara demanda y reclamo de indemnización, asegurando que también los hondureños contaminaban el mar con la basura de los ríos.

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Las exigencias de Honduras en 2017

Honduras solicitaba a Guatemala mitigar el impacto ambiental y exigían soluciones a corto plazo. La demanda estaba presentada, mientras la basura seguía llegando playas de Omoa, pero de pronto, las autoridades hondureñas cedieron.

Una visita a Zacapa «calmó las aguas» y las promesas guatemaltecas disiparon la demanda. Poniendo en primer lugar las relaciones diplomáticas, Honduras tomó la palabra a Guatemala y se obtuvo una cooperación binacional.

En la cual se determinó que Honduras colaboraría con las tareas de limpieza de sus playas y Guatemala se comprometía a adoptar medidas que evitaran la contaminación.

Asimismo, prometieron instalar una «malla» en la desembocadura del río Motagua, el que arrastra los desechos a las joyas naturales hondureñas.

El problema es que, con los años, el problema no disminuyó sino que aumentó. Las promesas del país vecino se quedaron en papel y en el apretón de manos.

Proyectos de Guatemala

Guatemala sí tomó medidas pero, como explican expertos a TIEMPO Digital, todas son «temporales» y no atacaban de raíz el problema. Las acciones que adoptaron para detener la demanda hondureña fueron las siguientes:

  • Programa de reciclaje:

Dado que la mayoría de desechos son plásticos, consideraron que el programa ayudaría a reducir la gran cantidad que arrastra el río. Aunque el sábado quedó evidenciado que sigue siendo el principal contaminante; botellas llegan hasta con el precio marcado en quetzales.

  • Instalación de biobardas:

Las biobardas son mallas que se instalaron en puntos clave para detener la basura y evitar que pasara a playas hondureñas. El problema es que la cantidad de desechos es tan grande, principalmente en temporada de lluvia, que no se dan abasto.

Para el caso, los cables de las biobardas se reventaron ante las toneladas de basura y sin nada más que la detuviera, inundaron las costas.

  • Multa de 500 quetzales

Una de las medidas implementadas fue la multa de 500 quetzales para los guatemaltecos que lancen basura al río Motagua. Sin embargo, en sus casi 400 kilómetros de recorrido, abarca 14 departamentos y 90 municipios.

Algunas de las comunidades a orillas del cauce, están completamente desatendidas, sin acceso a agua potable. Por lo cual, regular que utilicen el río como vertedero es difícil.

  • Recolección de desechos

En el departamento de Izabal, en Puerto Barrios, muy cerca de Honduras, se instalaron plantas de recolección de desechos. La maquinaria y los pobladores llegan hasta la orilla del río para recolectar arena y también se encargan de recoger la basura.

Días atrás las máquinas estuvieron en mal estado, pero a principios de septiembre ya estaban operando nuevamente.

  • Centro de acopio, donde se clasifican desechos

Luego de recolectarlos llegan a un centro de acopio para clasificar los desechos. El sitio está instalado en Zacapa. Para septiembre, habían «rescatado» 140 toneladas de basura, lo suficiente para llenar cinco campos de fútbol.

Pero todas estas medidas siguen no han ayudado y Honduras no tolera más desperdicios. Los gastos para limpieza se disparan ante las imparables oleadas que llegan con mínimas lluvias y ahora, alcanzaron hasta las joyas protegidas como la Laguna de Alvarado, un sitio Ramsar.

Autoridades de Omoa

«Guatemala solo tenía una biobarda, pero poco personal. Gracias a los reclamos a través de TIEMPO, el gobierno se pronunció diciendo que ya están tomando medidas. En ese sentido, lo que hizo fue contratar más personal. Pero, lo que nosotros vemos es que las palabras no contrastan con los hechos, porque la basura ahí está, sigue en las costas. Por eso, nuestra postura continúa firme», afirmó en su momento Junior Madrid presidente de la Comisión Ambiental de la Sociedad Civil de Omoa.