Homilía| «El peor enemigo del hombre y de la vida es el miedo»

279
Homilía
En la homilía de este domingo, el cardenal Rodríguez manifestó que el miedo no deja vivir a las personas en fraternidad con Dios.

TEGUCIGALPA, HONDURAS. En la homilía de este domingo, el cardenal Óscar Andrés Rodríguez, se refirió a que el peor enemigo que tiene el hombre es el miedo, para no vivir plenamente y anunciar las gracias de Dios.

El cardenal comenzó diciendo en su intervención que la traducción del evangelio de hoy (según San Lucas 18, 1-8), quita una palabra que es muy importante, queriéndola hacer más y utilizan “millones”, pero eso no existía en los tiempos del señor Jesús, ni tampoco es una traducción feliz.

«El número millones es tan relativo, depende de la devaluación de las distintas monedas. Hay algunos países que los millones no dicen nada, porque no valen nada», destacó.

Parábola del talento 

El evangelio de hoy, muestra la parábola que es conocida como “la de los talentos”, por lo que el cardenal Rodríguez manifestó que «nos invita en primer lugar a tomar conciencia de la llamada a la vida. También de la responsabilidad, implica que la imagen de los talentos, esconde al amor, la misericordia, la bondad de Dios para cada uno de nosotros».

«En efecto con frecuencia nos damos cuenta de que el padre nos ha confiado un tesoro inestimable, la vida, y muchas veces lo dejamos inactivo, sin que de fruto en nosotros y en el mundo», agregó.

Talento en tiempos de Jesús

Además, el Cardenal explicó durante la homilía que el talento en tiempos de Jesús, «era una especie de lingote de plata, con un peso aproximado de 30 kilos “era una gran riqueza”, el equivalente al salario de 16 años de un jornalero. Eso significa el tesoro inmenso que cada uno ha recibido de Dios, la vida, que no tiene ningún precio».

«Desde el inicio de la parábola en la imagen del hombre que se va al extranjero se recuerda la responsabilidad ante la gracia de Dios que se recibe sobreabundantemente, pero siempre pensando en el bien de todos y particularmente haciendo crecer el don de la vida», afirmó.

«Los tres casos que presenta el evangelio son significativos, dos de ellos negocian y consiguen, el primero cinco talentos y el otro dos talentos. Duplican lo que habían recibido y ambos son felicitados y recompensados igualmente, no como un premio, sino que como una participación en la alegría definitiva de Dios, eso significa entra en el gozo de tu señor», aseveró el cardenal Rodríguez.

«El que hay recibido más o menos talentos, no es lo importante, lo que se pide es que se pongan al servicio de todos. Somos exactamente iguales, valiosos para Dios. Los dos primeros han hecho todo lo que estaba en sus manos, por lo que reciben la misma felicitación por parte del dueño», agregó durante la homilía.

Lea además: COHEP: Solicitaremos que continué circulación sin restricción para recuperar economía 

Siervo fiel

Por otra parte, el cardenal añadió: “Bien, siervo bueno y fiel”, el premio que reciben es el mismo, entra en el gozo de tu señor, es el símbolo del rey, es la fiesta de la plenitud de la vida y de la alegría. Pero, cuando en una parábola hay tres personajes hay que prestar importante atención al tercero. sostuvo.

«Por eso aquí se explicita más el tercer siervo que dice ‘tuve miedo’, señor sabía que tú eras exigente, siembras y recoges donde no esparces, tuve miedo y fui a esconder tu talento bajo tierra. Es terrible lo que este servidor le está diciendo a su señor», añadió.

«Conserva y entrega lo recibido sin hacerlo fructificar, el miedo frena, bloquea, impide vivir los dones y hace que los entierren. El evangelio avisa que el peor enemigo del hombre y de la vida es el miedo y es triste vivir en él», destacó Rodríguez.

Situación en Honduras

Rodríguez, manifestó en la homilía que «no simplemente por la tragedia que se ha vivido con el paso de la depresión tropical Eta, por la amenaza de otro huracán, por lo que pedimos con fe a Dios que no nos ataque con tanta fortaleza».

«El evangelio nos avisa el miedo a ser testigos valientes, el miedo de proclamar con nuestra vida que hay valores por encima de la búsqueda del poder o el placer sin las reglas morales, aquellos que quieren el dinero aunque sea robado» concluyó.