HISTORIA HUMANA: «Manuelito» un ejemplo de superación y trabajo

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Manuel Martínez
"Manuelito" es un luchador desde pequeño, con su humilde puesto de golosinas mantiene a su familia y ninguna circunstancia lo ha derrotado.

TEGUCIGALPA, HONDURAS. Manuel Martínez, un hombre de 43 años que desde la infancia inició a trabajar en las calles de la capital, a los 12 años salía con su «chiclera» a vender confites, churros y golosinas para alimentar a sus seres queridos.

«Manuelito», como lo llaman de cariño quienes lo conocen, recuerda con ojos nostálgicos su vida y todo lo que vivió para poder subsistir.

«Desde pequeño he sido un luchador, mi propósito siempre ha sido sustentar a mi familia, no puedo quedarme de brazos cruzados, yo salgo desde muy temprano a ganarme la vida».

«No tuve una infancia solo para jugar, tenía que trabajar, aprendí a ganarme la vida desde pequeño y salía con mi mamá a vender comida por la ciudad, después yo entendí como era todo ese proceso y ahora sustento a mi familia con mi propio puesto de trabajo», manifiesta Manuelito.

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«Manuelito» mantiene una actitud positiva frente a la vida

Manuel manifiesta que le duele ver como las personas se ven obligadas a abandonar el país. Él lamenta que no pudo prepararse para tener un trabajo profesional.

«En Honduras hacen falta oportunidades, yo no pude seguir estudiando porque tenía que  salir desde muy temprano a trabajar, si hay pocas alternativas para quienes lograron estudiar, imagínese en mi caso».

Sin embargo, Manuel siempre se mantiene con una actitud positiva frente a las circunstancias de la vida y valora tener una forma de ganarse la vida.

Actualmente, «Manuelito» tiene un puesto de golosinas ubicado en una Universidad de la capital, desde hace varios años ha trabajado en esas instalaciones, por lo que es muy conocido en la institución y pasó a formar parte de ella.

Manuel se preocupa por estar siempre bien informado

Además, su relación con los alumnos y personal que labora allí es muy buena. Disfruta compartir y aprender de quienes le brindan su compañía.

Sin embargo, Manuel siempre se mantiene bien informado y le gusta estar siempre aprendiendo de todo. Se retroalimenta por medio de las charlas que construye con las personas que llegan a comprarle a su puesto de trabajo.

«Manuelito» escucha las noticias y le gusta informarse con todo lo que acontece en el país. Además, utiliza su Facebook para seguir varios medios de comunicación y está al pendiente de todo acontecimiento diario.

Los alumnos de la universidad apoyan a Manuel y siempre que él tiene una dificultad le tienden la mano.

«Espero poder seguir trabajando, me gusta estar aquí porque siento el apoyo de los muchachos, gracias a que consumen mis productos yo me sostengo día con día, debo mantener a mi familia».

«Espero tener un trabajo que me provea mejores condiciones de vida»

No obstante, «Manuelito» espera poder ejercer otro trabajo, uno que le provea una mejor calidad de vida a él y a sus cercanos.

Asimismo, Manuel confía en Dios, quien nunca le ha fallado. Él declaró que pronto tendrá una mejor oportunidad.umh»Tengo muchas ganas de crecer y darle a mi familia todo lo que necesita, voy a estar listo y con muchas ganas para lo que venga, mientras tanto yo seguiré vendiendo mis productos a los universitarios».

«Lo que me gusta de trabajar aquí en la Universidad es que todos los días aprendo de los que me apoyan, yo platico con ellos y me dan ganas de aprender. La gente aquí es muy amable conmigo y el ambiente es muy tranquilo y sin peligro», explica.

«No me gustaría trabajar de nuevo en las calles, allá afuera se corre peligro, la delincuencia esta arrasando y me siento afortunado de poder vender mis productos en un lugar donde mi vida no peligre y tampoco estoy expuesto a asaltos».

El mensaje de «Manuelito» a los hondureños

Manuel compartió un hermoso mensaje a las personas que lean su historia, manifestando que no hay que rendirse y que de una u otra forma todo se ira arreglando. Según él, Dios sostiene a todos.

«Yo siempre tuve muchas dificultades, pero aquí estoy, tengo vida, salud, una familia y personas que me apoyan. Si yo puedo y pude con todos esto, entonces no hay excusas para no seguir, hubieron momentos muy difíciles en mi vida pero no me di por vencido».