HISTORIA HUMANA- Dr Horacio Martínez: «Servir es un deber ciudadano y un mandato divino»

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Horacio Martínez
Recordando el refrán "no dejes que tu mano izquierda sepa lo que hace la derecha", el médico pidió a Diario Tiempo utilizar de imagen destacada la fotografía en honor a su padre (QDDG).

TEGUCIGALPA, HONDURAS. «Juro por Apolo médico, por Asclepio, Higía y Panacea y pongo por testigos a todos los dioses y diosas, de que he de observar el siguiente juramento, que me obligo a cumplir en cuanto ofrezco, poniendo en tal empeño todas mis fuerzas e inteligencia».

Así comienza el texto clásico y Juramento Hipocratico que recitan los profesionales que culminaron sus estudios de medicina. El galeno Horacio Martínez lo conoce a la perfección y lo recuerda con lucidez.

Ante la crisis por la enfermedad del dengue–que embate Honduras–, él decidió poner sus facultades a disposición de los más necesitados. Como profesional de la salud atiende gratis a personas de escasos recursos que tengan sintomatología de dengue.

Porque la noble acción que realiza Martínez, es de admirar e imitar, Diario TIEMPO Digital presenta esta semana a sus lectores de Historia Humana al médico que práctica lo que predica, ejercer su profesión con inocencia y pureza.

«Como médicos tenemos ‘la sartén por el mango’, debemos proyectarnos”

A escasos días de propagarse el mensaje de «atención gratis» hecho por Martínez, Tiempo Digital tuvo la oportunidad de dialogar con él. Con un tono modesto, habló para recordarle a todos los ciudadanos y colegas que es el momento de apoyar.

“Para las personas de escasos recursos que no pueden pagar una consulta médica y se encuentren con síntomas de dengue, me ofrezco de manera gratuita para aconsejarlos o revisarlos en mi consultorio. Me duele ver morir gente por una enfermedad prevenible. Quedo a sus órdenes”.

En ese sentido, el galeno con 36 años de experiencia –egresado de la Universidad San Carlos de Guatemala–, afirmó su promesa e invitó a los más necesitados acudir a su clínica en el Centro de Puerto Cortés, zona norte de Honduras.

“Lo considero un deber ciudadano y un mandato divino. No me hace ni más rico ni más pobre, solo me hace más feliz”, declaró. Según el solidario médico, su iniciativa obtuvo bastante aceptación al punto de recibir donaciones de médicamentos por parte de sus amigos.

«Me llevaron medicamentos, tabletas de acetaminofen, sueros orales son pocos, pero la gente me ha llamado para decirme que me mandarán más», reveló. Seguidamente especificó que le donaron unas 600 tabletas.

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La clave es la educación 

Mientras aclaraba que su único interés es preservar la vida y no figurar en los medios, recomendó a la población mantenerse alerta a los síntomas de la enfermedad. Instó a que los pacientes reciban atención de expertos y que no se automediquen.

«Para nosotros no es caro, las pastillas no lo son, les damos una parte… unas 10. Si están más delicados les damos suero. Lo importante de esto es la educación que se les da, que aprendan a distinguir los signos de alarma», explicó.

El juramento lo práctica, y manteniéndose fiel a lo que prometió hace más de tres décadas, Martínez; esposo, padre, abuelo y único médico de su familia, declaró que seguirá atendiendo y mandó sus muestras de solidaridad al pueblo hondureño.

«Si usted tiene 100 vacas las puede regalar o no, son suyas. El conocimiento es mío y la voluntad, he vivido toda la vida para servir al pueblo y mi Dios», concluyó.

Cifras alarmantes 

Según las cifras reconocidas por la Secretaría de Salud, aunque hay casí un centenar de muertes provocadas supuestamente por el dengue, ya se confirman– a través de resultados de laboratorio– 59 decesos.

En cuanto a personas afectadas, estiman en un último balance que hay unas 34 mil y los más afectados son los menores de edad. Las zonas donde más se presentan casos, son los departamentos de Cortés, Yoro, Olancho, Atlántida, Santa Bárbara, Francisco Morazán y Comayagua.