HISTORIA HUMANA: Greysi Montoya, vendiendo donas sostiene y cría a sus hijos

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Greysi Montoya
Greysi Saray Montoya, un ejemplo de superación y perseverancia.

Greysi Montoya, un ejemplo de superación y perseverancia, una madre que ha dedicado su vida a cuidar de su familia, madre de tres hijos, entre ellos dos varones y una niña, que ha criado junto a su esposo con 12 años de matrimonio.

Actualmente, ella saca a su familia adelante vendiendo donas que ella misma prepara en su hogar. Todos los días a las 5:00 p.m., en la colonia 30 de Noviembre, Greysi recorre las calles y ofrece el producto a los ciudadanos.

Muchos conocidos y amigos se acercan diariamente para disfrutar de sus deliciosas donas. Los clientes de la perseverante hondureña van desde personas que recorren las calles, otros que van en sus vehículos y quienes descansan en sus hogares.

Cuenta que decidió dedicarse a la venta de donas para que sus hijos vean el esfuerzo de sus padres y que la vean como un ejemplo: «Como dice un dicho, la palabra convence pero el ejemplo arrastra», dijo en entrevista.

Greysi considera que puede inspirar a quienes piensan que si no son contratados en el gobierno o en la empresa privada no van a salir a delante. Pero ella es un ejemplo de que sí se puede y que a veces las mismas personas bloquean el camino.

«¿Por que decir que aquí no se puede hacer nada?», se cuestionó Montoya.

A lo cual ella respondió: «Siempre hay algo, Dios puso un potencial en cada persona, en cada ser humanos. Dios le puso un potencial, solo debemos de saber qué se puede hacer con lo que tenemos. Los recursos que tenemos alrededor y ponerlos en práctica, enfocarnos en lo que realmente queremos en la vida».

Greysi es de la opinión que los hijos son lo más importante y el mejor regalo de una madre, es dedicarles tiempo.

Familia esforzada 

Esta mujer emprendedora, es hija única, su madre es Isabel Montoya, quien también se dedica al comercio informal, vendiendo donas así como otras golosinas,  casa por casa o de igual modo a orilla de la calle.

“Soy casada, llevo doce años con mi esposo. Cuando salí embarazada de mi hijo mayor decidí renunciar a mi trabajo. Trabajé en el sector maquila y decidí renunciar para darle la atención debida al niño”, expresó mientras tocaba su carriola que usa para la venta.

Una de las acciones que la llevó a emprender el negocio de sus donas fue que a su esposo en un momento de la vida no le alcanzaba el sueldo. Su situación económica era difícil, ya que alquilaban y, por ende, tenían muchos gastos.

Avanza en su carrera 

Aunque trabaja, estudia y cría a sus hijos, no se arrepiente del esfuerzo que implica para ella, ya que su mayor anhelo es cuidar de ellos.

En la actualidad, cursa su último año de Bachillerato en Informática, en el sistemaa distancia de sábados y domingos, en el colegio Carlos Flores de la colonia La Travesía. De igual forma ayuda a sus tres pequeños diariamente en sus tareas escolares.

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Tiempo de juventud

Ya en su juventud, ella habló y dijo que en ese momento ella no pudo terminar sus estudios por razones económicas y rebeldías juveniles. Pero que siempre quiso concluir y que está muy feliz por cumplir con esa meta.

«Pues allí vamos echándole ganas con los estudios, con los niños y con el negocio también. Todo tiene un fruto, siempre he pensado que en la vida todo los que hacemos tiene un algo y un porqué», manifestó.

Un diario vivir

Día a día, Greysi Saray se esfuerza por criar a sus hijos de la mejor manera; ya que de nada le sirve que otro los cuide mientras ella trabaja. Ella asegura que no quiere que se pierdan y aprendan malas cosas.

Aseguró que el papel más importante que tiene en su vida es criar a sus hijos y poder darles educación, así como criarlos, educarlos  y educarlos en el aspecto que ellos no aprendan los valores fuera de la casa.

“Los valores, ellos los van a aprender conmigo. De repente, si yo a un niño le digo no robe, el niño no me capta lo que yo le quiero decir. Pero si el niño mira que yo lo practico, el niño lo va a imitar. Yo voy a cuidar de eso”, detalló muy entusiasma.