HISTORIA HUMANA – Andrea Iraheta: “Mi sueño es poder vivir sin las limitaciones que se nos impone»

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Andrea Iraheta
Una hondureña que lucha por la inclusión social.

Cada día, cientos de hondureños se enfrentan a obstáculos y desafíos al tratar de integrarse en la sociedad al padecer alguna discapacidad, Andrea Iraheta al vivir en carne propia estas dificultades se esfuerza a diario para dejar un legado de inclusión.

Al momento de su nacimiento, en noviembre de 1991, sus padres se dieron cuenta de su discapacidad. Los médicos explicaron que debido a la falta de ácido fólico en los primeros meses del embarazo nació con espina bífida.

“Que es una separación de las vértebras que me impide mover y sentir las piernas”, detalla Iraheta. Asimismo, señaló que sus padres se dieron cuenta del embarazo hasta los tres meses de gestación. En consecuencia, la vitaminas no hicieron efecto.

Durante su infancia además de anhelar ser como los demás niños tuvo que sufrir malos tratos de una docente.

“Mi infancia fue normal pero un poco dura ya que quería ser como los demás niños y sufrí maltrato por una maestra en tercer grado. Mi sueño era ser periodista pero a partir del maltrato que sufrí quise ser maestra para evitar que volvieran a hacerle lo mismo a otro niño”, testificó Andrea.

En ese sentido, ahora es egresada de la Universidad Pedagógica Nacional de Francisco Morazán (UPNFM).

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Lucha por la inclusión

“La sociedad por lo general piensa que las personas con discapacidad somos incapaces de hacer equis cosa. Y aunque yo tenga una discapacidad de movilidad aún puedo movilizarme, o una persona sorda aún con dificultad para comunicarse lo hace siempre y cuando se eliminen las barreras, de allí en más no hay nada que no podamos hacer si trabajamos por ello”, expresó Iraheta.

En ese sentido, explica que ella diariamente debe de enfrentar retos en cuanto a la movilidad. “Ya que no hay transporte público adaptados y retos de acceso; ya que prácticamente ningún edificio en el país está adaptado”, recrimina la joven.

Además señala que busca la inclusión de las personas con discapacidades “porque es importante que todos tengamos las mismas oportunidades en igualdad de condiciones. Para dejar de ser invisibles para las autoridades porque es un derecho no un favor”.

Actualmente es una activista del sector de personas con discapacidad. Se desempeña como coordinadora del proyecto «Inclúyete: La pieza que falta eres tú». El cual consiste en impartir conferencias a instituciones educativas y empresas sobre inclusión y derecho.

Concientización en redes sociales

Andrea Iraheta utiliza las redes sociales como una herramienta para hacer conciencia sobre la falta de oportunidad, el estigma y la desigualdad de condiciones que enfrentan las personas con alguna discapacidad.

“Yo comencé en las redes sociales luego de darme cuenta que la gente empezó a escuchar mi mensaje. No creía ser capaz de lograrlo. Admiro a mi mamá, una educadora inclusiva, que desde pequeña me enseñó que valgo igual que el resto y que no debo callarme nunca”, detalló Iraheta.

Aseguró que es parte de su ilusión más grande. “Mi sueño es poder vivir sin las limitaciones que la sociedad y estado nos impone. Ver que las personas con discapacidad estudien, trabajen, tengan acceso a la salud, formen su propia familia con parejas que nos amen tal cual, salir a la calle sin miedo…”

“Asistencialismo no es inclusión”

Andrea es crítica de las políticas asistencialistas con las que se pretende solventar la problemática de ausencia de oportunidades laborales a personas con discapacidad.

Según Andrea “el gobierno debería primero reformar el decreto 160-2005; hacerlo cumplir. Trabajar en políticas públicas en inclusión y dejar de estar regalándole cosas a la gente para tenerla contenta ya que eso es asistencialismo no inclusión”.

También recriminó que los políticos, no solo de Honduras, sino de la mayoría de países, solamente recuerdan el sector en campaña para votos. Posteriormente hacen propuestas, que catalogó de insignificantes, con el fin de levantar el perfil.

Esto sin tener el conocimiento o el interés para convertir a Honduras en un país menos excluyente para las personas con discapacidad.