Tegucigalpa, Honduras. A la Fundación Hondureña Para el Niño Quemado (FUNDANIQUEM) han ingresado menores con dedos, manos e incluso lengua mutiladas causa de la manipulación de pólvora, informó el presidente de dicha institución, Omar Mejía.

Con apenas cinco años, una niña introdujo un cohete a su boca y este explotó, la lengua y el techo del paladar resultaron mutilados, explicó Mejía.

Asimismo, señaló que esta mañana ingresó a FUNDANIQUEM un menor de 15 años. El niño se encontraba en la celebración de un cumpleaños quemando pólvora sin supervisión cuando estalló en su mano. Lo anterior, en la colonia Honduras de Tegucigalpa.

Por su parte, el menor Julio Izaquirre Gómez fue llevado con graves quemaduras luego que un cohete le explotara en su mano. Ante el ascenso en los casos de niños quemados, el presidente de FUNDANIQUEM hizo un llamado a los padres de familia.

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«Es demasiado suave la ley para esta situación»

A criterio de Omar Mejía, es necesario deducir responsabilidades a los padres de familia, «es demasiado suave la ley para esta situación. Créame que no estoy en contra de la pólvora. Desde la Fundación del Niño Quemado siempre lo hemos dicho, pero que la quemen los adultos para que no continúan llegando niños mutilados, que no continúen llegando niños con la lengua casi de fuera por un mortero, por un cohete», recriminó el médico.

«Definitivamente eso hay que pararlo», reiteró Mejía. El especialistas de la salud añadió que «cada niño que entre a la Fundación del Niño Quemado está gastando 30 mil o 40 mil lempiras diarios». Sin embargo, lamentó que pese a la inversión Fundaniquem no podrá reponer la mano, la lengua ni los dedos de ningún menor. En consecuencia, reiteran el llamado a los padres de prevenir que los menores sufran quemaduras por el manejo de pólvora.

Primeros auxilios

Según Mejía, primero se debe identificar entre quemadura y mutilación por pólvora. En el caso de la mutilación es un arrancamiento de partes del cuerpo, eso ya es un entallamiento y el servicio de ortopedia está amputando manos y dedos, puntualizó Mejía.

Del mismo modo, diferenció que cuando es una quemadura por agua caliente o por llama directa en la cual afecta directamente sobre la piel, «se puede empapar una toalla con agua normal, limpia y enfría la zona para proceder a buscar la ayuda pertinente. «Mientras que la pólvora es una lesión de guerra. Por ello deberían quemarla únicamente los adultos», reiteró Mejía.