Fuertes lluvias y apagones: «Barry» causa estragos en Luisiana, Misisipi y Alabama

189
Luisiana Misisipi y Alabama
Los expertos calculan que los peores daños ocurrirán en Luisiana y en partes de Misisipi.

LOUSIANA. ESTADOS UNIDOS. Las fuertes lluvias y las rachas de viento que acompañan a la tormenta tropical Barry comenzaron a causar apagones en la costa de EE.UU. en el Golfo de México, amenazando a millones de personas y poniendo a prueba las obras de prevención de inundaciones que se realizaron en la zona después de que el huracán Katrina devastara Nueva Orleans hace 14 años.

Los expertos pronosticaron que Barry ganará fuerza poco antes de que su vórtice toque tierra en las próximas horas cerca de Morgan City, donde las autoridades locales ordenaron un toque de queda hasta las 6 de la mañana.

Este será el primer huracán de la temporada.

El que se prevé será un día largo, comenzó con lluvias intermitentes, interrupciones de electricidad y personas usando la luz de sus celulares para ver en la oscuridad y abriendo puertas y ventanas para dejar circular el aire cálido y pegajoso del trópico.

La periferia de la tormenta se hizo sentir en Luisiana, la costa de Misisipi y Alabama con aguaceros, al punto que las calles cerca de la costa quedaron bajo el agua.

Aunque se prevé que será un fenómeno natural relativamente débil (con vientos poco más del mínimo necesario de 119 km/h) amenaza con provocar inundaciones devastadoras por toda la costa estadounidense.

Lea también: Las dinastías más poderosas del Reino Unido pierden a su heredera de 15 años

Pronostican peores daños

Los expertos calculan que los peores daños ocurrirán en Luisiana y en partes de Misisipi, y que unos 3 millones de habitantes se verán afectados por las lluvias y los vientos del meteoro.

El viernes por la noche, los residentes recibieron buenas noticias de los meteorólogos, que pronosticaron que el río alcanzará una altura máxima de 5.2 metros el lunes y no los 5.8 metros como se calculó previamente.

Los diques que protegen la ciudad tienen una altura de entre 6 y 7.5 metros.

Las autoridades tanto de ambos estados tomaron medidas de precaución. Abrieron las represas en los alrededores de Nueva Orleans para que fluya el agua.