HONDURAS. Representantes del Foro Social de la Deuda Externa y Desarrollo de Honduras (FOSDEH) aseguran que el país está al borde de un colapso social y económico. Lo anterior, se deberá a que según el FOSDEH, las condiciones de vida en la nación son cada vez más extremas.

Informes de dicha institución establecen que en Honduras el 71% de la población económicamente activa recibe menos del salario mínimo. Mientras que el resto de los pobladores trabajan bajo la categoría de subempleo.

Asimismo, hace uso de estudios realizados por el Instituto Nacional de Estadísticas (INE) y pone en contexto la realidad nacional. En dicho informe, el INE detalla que hasta el 2017 se contabilizaron 3.9 millones de hondureños sumidos en pobreza extrema.

Cabe indicar que según el INE, en Honduras hay 6.7 millones de personas que viven en condiciones de pobreza. En tanto, el FOSDEH hace una radiografía permanente del accionar que hace el gobierno con el presupuesto. Pues este organismo de la sociedad civil está integrado por economistas hondureños.

Dicho organismo señaló en un foro reciente realizado en Tegucigalpa que hay “señales de alerta” en el país.

Según economistas del FOSDEH, el presupuesto general de la república ha perdido su razón de ser. Los entendidos en el tema cuestionan que el presupuesto ya no sirve como herramienta para el desarrollo de Honduras. Lo anterior, por la ausencia de planificación y la escasa discusión pública y técnica que se le da a dicho presupuesto.

Asimismo, indican que los parlamentarios se confabulan en la aprobación de un instrumento que es seriamente criticado.

En ese sentido, Raf Flores, representante del FOSDEH, manifestó que organismos internacionales recomiendan a Honduras implementar un presupuesto participativo. Así como también crear un instrumento transparente y respetuoso de los derechos económicos, sociales y culturales de la población.

Cabe indicar que el presupuesto para este 2018 aprobado por el Congreso Nacional es de 10.084 millones de dólares, es decir, más de 240 mil millones de lempiras.

Para el FOSDEH, los pilares de desarrollo que deben ser priorizados en el presupuesto son: educación, infraestructura. A criterio de los economistas, estas son prioridades no plasmadas en el gobierno del presidente, Juan Orlando Hernández.

Presupuesto asignado al presidente no es transparente

Asimismo, cuestionan que el presupuesto asignado al mandatario es de los más grandes.

“No tiene transparencia y se emiten leyes para blindar que se dé a conocer el paradero de dichos fondos”, indican.

Además, apuntan que la esposa del mandatario dispone de un millonario presupuesto que también es confidencial. También cuestionan que el salario de los 126 congresistas es demasiado alto.

Cabe indicar que el parlamento hondureño es conformado por nacionalistas, liberales, Libertad y Refundación, Democracia Cristiana, Unificación Democrática y Partido Innovación y Unidad (PINU).

Además del salario mensual, los legisladores son beneficiados por un denominado «Fondo Departamental”. Dicho fondo es de 16.8 millones de dólares en este 2018. Ese dinero fue aprobado en 2006 durante el gobierno de Manuel Zelaya.

El diputado de LIBRE, Rafael Sarmiento, asegura que acceder a ese Fondo departamental es derecho de todas las bancadas. Lo anterior, lo justificó diciendo que los fondos se otorgan para desarrollar sus respectivas comunidades. Sin embargo, dichos recursos se entregan sin ningún control y transparencia.

En su análisis, el FOSDEH asegura que el Fondo Departamental tiene características de un mecanismo de instrumentalización de proselitismo político”.

“Para el desarrollo de las comunidades del país, hay asignaciones para las municipalidades. Eso evidencia duplicidad de funciones, no solo en este caso, sino en otras disposiciones del presupuesto de este año”, reveló.

No existe presupuesto para los pobres

“No existen políticas públicas, ni presupuesto para que los pobres de Honduras. Los que no tienen recursos económicos no puedan vivir en condominios”, cita el FOSDEH.

“lo único que existe es una promesa presidencial de construir 150 mil condominios para totalizar 600 mil en cuatro años. También, los jóvenes que son la mayoría de la población no tienen prioridad en el presupuesto. Unos 100 mil jóvenes emigran anualmente rumbo a Estados Unidos. Lo anterior, por el desempleo, violencia que golpean a Honduras”, agrega el informe.

Por otro lado, el FOSDEH, indica que desde Porfirio Lobo al actual gobierno se emitieron alrededor de 80 fideicomisos. Eso ha afectado directamente a los institutos de previsión como el de los empleados públicos (INJUPEM). También se ha visto dañado el Instituto de Previsión del Magisterio (IMPREMA), y el Instituto de Previsión Militar (IPM). Al igual el Sindicato de Trabajadores de la Universidad (SITRAUNAH) presenta problemas en su estructura.

También hay una ley de secretos que impide ver como se realizan las ejecuciones financieras de 18 instituciones del Estado.

A lo anterior, se suman las denuncias interpuestas contra el Estado por las muertes registradas en las protestas post-electorales. Así como también la cuestionada construcción del Centro Cívico Gubernamental.

De igual forma, critican la falta de medicinas en los hospitales públicos, y la violencia desmesurada que afronta la ciudadanía.

A juicio de los entendidos en el tema la pobreza y miseria se sigue incrementando en Honduras. De igual forma remarcan que el presupuesto aprobado se ejecuta sin planificación para el desarrollo del país. También enfatizan que las condiciones de vida de la población con el paso del tiempo se vuelven más precarias.