TEGUCIGALPA, HONDURAS. La crítica situación que actualmente enfrenta la Comisión para la Alianza Público Privada (COALIANZA) se debe a las jugosas transferencias de dinero que la institución le ha venido dando a Marca País y Plan Honduras 20/20.

Son más de 300 millones de lempiras los que han salido de las arcas de COALIANZA con ese propósito. Así lo confirmó una fuente de la institución, que pidió no ser identificada, a periodistas de Diario TIEMPO Digital.

Ese traslado de dinero, en gran manera, es la causa por la que la estatal presenta problemas financieros. A tal punto que COALIANZA no tiene recursos para seguir operando.

Es preciso señalar que COALIANZA sobrevive gracias al 2 por ciento que recibe por cada proyecto adjudicado. Esta institución fue creada en el año 2010 mediante decreto legislativo número 143-2010.

El decreto fue publicado en el Diario Oficial La Gaceta el 16 de octubre de 2010 y ese mismo año, COALIANZA inició operaciones. Asimismo ha generado más de 2,800 millones de dólares en concesiones y adjudicado un total de 14 proyectos hasta la fecha.

Otra fuente de ingresos lo representa el 2 por ciento de los proyectos mineros que nunca le ha entregado el Instituto Hondureño de Geología y Minas (INHGEOMIN) y de otras iniciativas de las cuales tampoco reciben fondos, así lo reveló un medio local.

Cabe destacar que COALIANZA se encarga de aprobar proyectos de INHGEOMIN; por cada uno de estos recibe el 2 %. No obstante, el dinero no llega al ente estatal, pues el instituto minero no les envía los proyectos y se queda con ese porcentaje.

Por consiguiente, COALIANZA no ha logrado adjudicar proyectos desde 2017, indican sus estados financieros. Todos estos factores la obligaron a iniciar el 2019 en números rojos por segundo año consecutivo.

COALIANZA requiere 75 millones anuales para operar 

La empresa que se ha dedicado a adjudicar millonarios proyectos de Alianzas Público Privadas (APP) cuenta con 75 empleados entre la oficina de Tegucigalpa y de San Pedro Sula.

Recientemente los empleados se tomaron las instalaciones, acción que colocó en el ojo público la precaria situación económica que enfrenta COALIANZA. Esto debido a que ya no tiene recursos para seguir operando.

Para operar anualmente la estatal requiere de 75 millones de lempiras, para cubrir tanto gastos administrativos como las planillas.

El último reporte del Portal de Transparencia establece que hasta junio de 2018 había recibido 54,235.59 por ingresos. De estos, por operación tenía 9,173.03 e igual cantidad había recibido por intereses bancarios.

Los informes del portal muestran que por la Tesorería General de la República (TGR) y por estructuración de proyectos no tuvo ingresos. Esto podría indicar que las inversiones en infraestructura están paralizadas desde el 2017, dijo la fuente.

Camino a la quiebra

Según fuentes de la institución, ni el mismo gobierno les quiere dar la mano debido a que tienen varios meses de rogar a la Secretaría de Finanzas (SEFIN) por un préstamo de 40 millones de lempiras que desembolsó recientemente Finanzas para poder cumplir los compromisos.

El empleado reveló que “la SEFIN sigue sin depositar los salarios y aguinaldos a los empleados. Ese dinero supuestamente se daría el 28 de diciembre, después dijeron que el 31. Luego dijeron que el 3. Ahora nos dicen que hoy, cargamos todos los cheques pero no tienen fondos, nos tienen sin pago”, dijo el empleado.

Asimismo, denunció a la viceministra de Finanzas, Roxana Rodríguez, como la funcionaria que no quiere autorizar el pago. Esa negativa es una estrategia para desestabilizar a COALIANZA. Esto para que los empleados renuncien o bien se busquen otras alternativas, puntualizó la fuente.

Crisis adquiere mayor dimensión

Pese a la grave situación económica, esta se había mantenido oculta. Ello hasta que en diciembre los empleados rompieron el silencio y se tomaron las instalaciones del ente.

No obstante, COALIANZA, además de salarios de sus empleados, también adeuda alquileres, servicios públicos y hasta el servidor de la página web de la institución está caído.