Finca Paso Aguán: «el escenario de muerte, terror y miedo»

El asesinato del niño de 13 años no es el primer caso que involucra menores.

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finca paso aguán
El terreno es dominado por entes de seguridad contratados por la empresa DINANT.

COLÓN. La Finca Paso Aguán, ubicada en la zona nororiental del país, la tierra de los campesinos se ha convertido en los últimos años en «el escenario de muerte, terror y miedo», así lo ha descrito la página de Defensores en Línea.

La página web de Tegucigalpa se pronunció sobre el reciente asesinato de Leodán Mancía, un pequeño de 13 años. Mancía se encontraba transportando maíz cuando fue interceptado por supuestos guardias de seguridad.

En ese sentido, los campesinos señalaron como culpables a la Fuerza de Tarea Conjunta Xatruch III y Policía Nacional, pues en la zona hay más de 80 efectivos resguardando el terreno que pertenece a la empresa DINANT.

Tras el crimen de Leodán, otros casos han salido a luz; también involucran a menores. Para el caso, «Santos Torres y Rodolfo Cruz, ambos líderes campesinos y padres de menores que en diferentes momentos fueron víctimas de policías y militares», dice la página.

Defensores en línea mencionan lo siguiente sobre los casos que involucran a menores:

«Rodolfo, es padre de Bernabé, un menor de 16 años, atacado en el 2011, en la misma comunidad que hoy llora a Leodán. En ese tiempo, su hijo fue secuestrado y apareció hasta el día siguiente.

Por lo que este crimen le causa mucho dolor, puede sentir de alguna forma lo que está viviendo la familia Mancía. No concibe cómo siguen los ataques contra los y las campesinas.

Así mismo, Santos vivió la desaparición por unas horas de su hijo Luís Javier, a finales del 2014, cuando fue acusado de robo de leña en una naranjel, junto a otro menor. Por lo que el crimen contra este niño lo impulsó a seguir denunciando y exigiendo que se haga justicia ante los crímenes contra sus compañeros y compañeras.

Tanto Bernabé como Luis, sobrevivieron, pero con ello han debido enfrentar las secuelas de los ataques y torturas, golpes, quemaduras, amenazas y persecución. Y es que no vuelven a ser lo mismo, afirmó Rodolfo. Pero el dolor de perder un hijo ha de ser peor, aseguró el campesino.»

Según la Plataforma Agraria, después del 20 de agosto de 2017, en el Bajo Aguán han ocurrido los siguientes acontecimientos:

  • 14 desalojos violentos en el Bajo Aguán
  • Asesinato de 4 personas
  • 85 personas criminalizadas; en su mayoría mujeres y jóvenes que han sido fuertemente gaseados, torturados, golpeados. Además perseguidos por la Policía Nacional, Policía Rural y miembros del Ejército de Honduras.

A pesar de la serie de denuncias realizadas, los casos ni siquiera son investigados; quedando en su mayoría, en la impunidad.

Movimientos de campesinos y defensores de Derechos Humanos han exigido incansablemente un alto a los asesinatos en el Aguán.
Movimientos de campesinos y defensores de Derechos Humanos han exigido incansablemente un alto a los asesinatos en el Aguán.

Campesinos señalan a DINANT

No es la primera vez que DINANT es señalada por los crímenes en el Aguán. Hace unos meses se emprendió una demanda en contra de un organismo superior por brindarles financiamiento.

Al menos 15 campesinos presentaron una denuncia en contra del Banco Mundial por supuestamente brindar financiamiento a la compañía DINANT; quien tiene grandes plantaciones de aceite de palma en el Valle del Bajo Aguán, en la zona norte del país.

La denuncia fue presentada el pasado mes de marzo de 2017.

El documento legal con 132 páginas dice que los demandantes buscan compensación por “asesinatos, tortura, asaltos, agresión, infracciones, enriquecimiento injusto y otros actos de agresión”.

Asimismo, se explica que el Banco Mundial “a sabiendas se ha lucrado por el financiamiento de los asesinatos”. “La gente ha perdido personas amadas que no podrán ser revividas”; así comentan abogados de la ONG EarthRights International (ERI), quienes llevan el caso.

Lea la nota completa: Caso Dinant: Agricultores del Aguán demandan al Banco Mundial por violencia

Fuente: Defensores en Línea