El Tottenham de Pochettino, pese a su irregular arranque de temporada, no está dispuesto a dejar solos a Liverpool y City en la pelea por la Premier, y hoy ha dado un nuevo paso para ello en su visita a uno de los estadios más complicados del campeonato. Los spurs arrollaron al Everton (2-6) en su visita a Goodison Park con un festival de fútbol comandado por Kane y Son, autores de sendos dobletes, y se ponen a sólo dos puntos del equipo de Guardiola (y a seis del Liverpool).

El comienzo del encuentro no hacía presagiar lo que terminaría pasando en el césped de un Goodison Park que no tardó en celebrar el primer gol de su equipo. Y es que en el 21′ Calvert-Lewin y Walcott se intercambiaron los papelespara fabricar el 1-0 del Everton. El delantero se internó en el área desde la banda y la puso al primer palo, donde entró con todo el extremo para adelantar a los toffees.

Los jugadores del Everton, celebrando el gol de Walcott. / AFP
SIN FICHAJES

Pero este Tottenham, pese a no haber hecho ni un solo fichaje en verano. Es un equipo especial, y le bastaron apenas cinco minutos para igualar el partido. Un balón largo hacia Son no parecía representar peligro para el Everton, pero entre Pickford y Zouma se hicieron un lío y Son no desaprovechó el regalo.

Fue de nuevo el surcoreano, en otro balón al espacio, quien inició la jugada del 1-2 para darle la vuelta al partido. Pickford sacó una buena mano a su primer disparo, pero Dele Alli hizo gala de su faceta de llegador para aprovechar el rechace apareciendo desde atrás. No sería el último golpe de los de Pochettino antes del descanso, pues Kane recogería otro rechace en el área. Esta vez tras una falta directa de Trippier que pegó en el palo, para hacer el 1-3.

Son, celebrando su primer gol. / AFP

Le había dado por completo la vuelta al partido el Tottenham en apenas 15 minutos, pero no se conformó sólo con eso. Tras el paso por vestuarios, fue a por más. Una preciosa volea de Eriksen desde la frontal supuso el 1-4. Así parecía finiquitar el partido en el minuto 48.

Descuento

Pero el Everton no se rindió y, apenas tres minutos después, recortó distancias con un golazo de Sigurdsson. El islandés cogió un balón en la frontal y se fue perfilando, al más puro estilo Messi; hasta que la puso en el palo largo con la diestra para dar esperanzas a Goodison Park.

Lamela, Eriksen y Davies celebran el gol del danés. / AFP

No era, sin embargo, un día para retar al Tottenham a un intercambio de golpes. Pues los delanteros spurs andaban inspirados y es de sobra sabido en la Premier que no les cuesta más de tres toques darte un disgusto. El problema para el Everton es que en este caso fueron seis.

Primero Son no falló en el mano a mano tras un gran pase de Lamela y diez minutos después, en el 74′. Kane también cerró su doblete tras una combinación vertiginosa de nuevo con el surcoreano como protagonista. 2-6, una victoria más y a sólo dos puntos de un City que hace apenas dos semanas parecía inalcanzable. Que tengan cuidado Guardiola y Klopp; porque el Tottenham de Pochettino vuelve a funcionar a toda máquina.