REDACCIÓN. Dos femicidios de niñas, uno en México y otro en Honduras, sacudieron ambos países durante la última semana, pero solo uno de los casos está siendo investigado, mientras que el otro es completamente ignorado. ¿Por qué?

México y Honduras, países de Latinoamérica, el primero tiene 129 millones de pobladores, el segundo tan solo un poco más de nueve millones. En cuanto a la extensión territorial, el tamaño de México es de 1,973 millones km², mientras que el de Honduras es apenas 112.492 km². Una de las dos naciones está ubicada en el norte del continente, mientras que la otra es exactamente ombligo de América, y entre frontera y frontera, hay 308 millas de distancia.

Se puede decir que México y Honduras son distintos en prácticamente todos los aspectos, pero comparten un mal en común: el recrudecimiento de los femicidios.

En ese sentido, se deben mencionar dos los casos más recientes de crímenes contra el sexo femenino en cada país: en México, Fátima Aldrighett, una de niña de siete años de edad, secuestrada en la salida de su escuela por una mujer y hallada muerta, brutalmente, horas después. En Honduras, Marilyn León, una joven de 16 años, encontrada muerta y mutilada en El Progreso, Yoro.

Sin embargo, pese a lo sonado que fueron los dos crímenes en sus respectivos paises, la reacción de las autoridades gubernamentales ante los mismos fueron muy diferentes.

El contraste entre México y Honduras

Fátima

En México, por ejemplo, la muerte de Fátima fue investigada prácticamente de inmediato. Incluso, se detuvo a los supuestos hechores tan solo unos días más tarde. La conmoción en la nación norteamericana fue tal que hasta el presidente Andrés Manuel López Obrador, al ser cuestionado en una de sus conferencias de prensa mañaneras, se refirió al caso de la niña, dejando entrever la aparente importancia que el Gobierno, o al menos una parte de los entes investigadores, le estaba dando para esclarecerlo y dar con el paradero de los responsables.

Aunque, sin ser demasiado claro en sus declaraciones, AMLO sostuvo que el atroz asesinato de la niña se debió a la decadencia moral provocada por el neoliberalismo.

Y pese a que AMLO no dijo nada sobre cómo se pueden reducir los crímenes contra las mujeres en México, la Policía Federal hizo su trabajo y detuvo a un hombre y una mujer, sospechosos de la muerte. Esto se logró gracias a sus labores de investigación, el vídeo de una cámara de seguridad y un retrato hablado.

Caso Fátima, el asesinato de la menor que ha indignado a México por negligencia de las autoridades
El cuerpo de la menor estaba dentro de unas bolsas de basura.
Apoyo nacional

Sumado a esto, la gente a nivel nacional se volcó en apoyo a la familia de Fátima, y un país entero clamó justicia. De hecho, luego del crimen contra Fátima y la ola de femicidios en México que no se detiene, nació la campaña «Un día sin nosotras», la cual consiste en que ninguna mujer saldrá de su hogar, para que, por lo menos ese día, no hayan crímenes en su contra.

Lea más detalles: México: asesinato de Fátima estaría vinculado a una venganza

Es importante decir que, desde el hallazgo del cadáver de Fátima, el 17 de febrero, hasta la captura de los femicidas, pasaron tan solo dos días. Mientras que en Honduras, país en donde el 18 de febrero mataron a Marilyn, continúan pasando los días y, absolutamente nadie se refiere al caso de la joven de 16 años en El Progreso.

Marilyn

En Honduras, el pasado martes 18 de febrero, vecinos de la colonia Alemania de El Progreso reportaron el hallazgo del cadáver de Marilyn León, de 16 años de edad. A la escena del crimen no se presentó ningún familiar de la fémina, y tampoco llegaron a reclamar sus restos a la morgue de San Pedro Sula al día siguiente.

De hecho, fueron los pobladores quienes revelaron la identidad de la occisa. Sin embargo, no dieron más detalles acerca de dónde y con quién vivía o a qué se dedicaba.

Se debe mencionar que el cadáver yacía boca arribaperfectamente acostado, al lado de una iglesia en construcción. El cuerpo tenía notables signos de tortura, incontables cortadas hechas con un arma blanca, desde su tórax hasta las piernas y su brazo derecho estaba cercenado.