YORO, HONDURAS. Un exjugador y técnico de fútbol fue asesinado la mañana de este lunes en la salida a la comunidad de Coyoles Central, en Olanchito.

La víctima fue identificada como Mario Róchez Álvarez, de 31 años de edad, exfutbolista del Social Sol. También se supo que actualmente dirigía el equipo Cabana Imperial, afiliado a la Liga Carlos E. Sánchez de Coyoles.

Su papá, don Roberto Róchez Arriola, comentó que el ahora occiso estuvo ayer domingo en el estadio y en el velario de un pariente de uno de sus jugadores. «Sinceramente no se qué pasaría, mis hijos no se meten con nadie», agregó desconsoladamente.

CONMOCIÓN EXJUGADOR MUERTO EN YORO

Tras lo ocurrido llegaron elementos de la Policía Nacional para acordonar la escena. En tanto, efectivos de la Dirección Policial de Investigaciones (DPI) indagan en el responsable o los responsable del brutal hecho. Así como en la identidad y ubicación de los hechores, también en el móvil del crimen.

El cuerpo del hombre que vestía una camiseta del equipo de fútbol Barcelona y un buzo, quedó cerca de su motocicleta. Medicina Forense del Ministerio Público se desplazó hasta el punto referido. Lo anterior, para hacer el levantamiento del cadáver con base a ley.


EN 2015

El futbolista hondureño Arnold Fabián Peralta Sosa (26 años) fue asesinado un jueves. Lo anterior, en el parqueo de un centro comercial de La Ceiba, ciudad del norte de Honduras.

El hecho se produjo en el estacionamiento del centro comercial Uniplaza; es decir, frente al Hospital Vicente D´Anthony. Esto, cuando un sujeto desconocido que se transportaba en motocicleta disparó contra el jugador.

El cuerpo del jugador de la Selección Nacional de Honduras quedó en el suelo, junto a su vehículo, una camioneta marca Porsche. En la escena a la que llegaron miembros de Medicina Forense para realizar el levantamiento del cuerpo, se encontraron al menos nueve casquillos de bala.

A eso de las 7:30 pm, los restos del jugador fueron trasladados a la morgue para ser evaluados. Datos preliminares establecieron que al deportista le infirieron 11 impactos de
arma de fuego en el rostro. La Policía Nacional de Honduras acordonó la escena a la que llegaron familiares, excompañeros del futbolista.

Así como amigos e inició operativos en toda la ciudad. Lo anterior, para dar con los responsables del hecho.