Eta: bombero rescató aproximadamente 600 hondureños; soñaba con ayudar a otros

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José
"Si todos ponemos un granito de arena, el cambio está", dijo el bombero.

SAN PEDRO SULA, HONDURAS. Algunos hondureños sostienen que, fuertes tragedias requieren de personas entregadas, y la historia de este bombero es definida como el relato de un «héroe», que luchó por salvar vidas durante azotes de Eta.

José Padilla es un hondureño, que tiene 36 años, y es cabo de bomberos de la estación de Calpules. Al ser consultado acerca de la cantidad de personas que rescataron, explicó que no llevaban un registro exacto, pero sí divulgó que la cifra debe andar rondando por 600.

Dijo que la emergencia comenzó para ellos el miércoles 4 de noviembre, porque estaba lloviendo de forma constante.

Contó que el jueves a las 4 de la mañana recibió una llamada, y a través de ella supo que lo necesitaban para iniciar labores de rescate. En el relato compartió que incluso en dos ocasiones se dieron vuelta en la lancha, mientras ayudaban personas, debido a las fuertes inundaciones.

Trabajaron en muchos lugares, según su testimonio. Entre ellos estaban los siguientes: Guaymuras, La Planeta, Celeo González, Cerrito Lindo, 6 de Mayo, San Juan, La Lima y Flores de Lean.

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Compartió que le tocó ver muchos animales muertos, y externó que también le relataron acerca de personas que murieron por ahogamiento.

La mayor motivación la tiene desde 1997, cuando un día fueron al colegio a reclutar, y él soñaba ser bombero. Siempre ha buscado ayudar al necesitado, porque «ayudar es lo que nos queda», detalló en una entrevista con Diario Tiempo Digital.

Lo que más le sorprendió en estas labores de rescate fue la unión del pueblo, recalcó José Padilla.

«Créame que al pueblo hondureño no lo había visto tan unido como en este momento, gente que en verdad no tenía familiares ahí, y llegaron a dejar agua y comida, y a poner disposición de sus lanchas, son cosas que uno agradece», manifestó el bombero hondureño.

Exteriorizó que trabaja como bombero, porque siente el don de servicio. Dijo que una historia que recuerda muy bien, trata acerca de una madre que le dijo a sus hijos: Cualquier cosa que pase, les aconsejó que se agarren de un bombero.

Dijo que para volver más amena la situación, él les dejó saber que, ellos no eran inmortales. A lo anterior, la madre le respondió: «No, pero ustedes saben cómo salir».

El destacó que, «el pueblo tiene en muy alto a los bomberos», y eso lo expresó con un tono de voz que denotaba agradecimiento.

A una pregunta realizada, respondió que esta situación le marcó para seguir siendo mejor persona, y también para servir más cada día a la comunidad en lo que se pueda, porque «uno también tiene hijos, y ver el dolor de los padres, conmueve».

«Hasta el corazón más duro se ablanda ahí», comentó en la entrevista con Diario Tiempo Digital.

«Si todos ponemos un granito de arena, el cambio está», puntualizó. Asimismo, agregó que «si vas a hacer algo, hacelo porque te nace, no para que te miren». Casi no recuerda las historias, porque se enfocó en salvar la mayor cantidad de personas que se puedan, relató.

Exteriorizó que siempre que se pueda, se debe ayudar, porque no hay mejor satisfacción que un «gracias». 

Su familia se preocupa en muchas ocasiones, no obstante, se sienten orgullosos de su labor. Debe existir más apoyo a los bomberos voluntarios, porque ellos fueron «los que más dieron la cara ahorita», finalizó diciendo.


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