Estrés en el trabajo.

Las crecientes exigencias de los puestos de trabajo, en los que se suele esperar que el empleado haga cada vez más con menos (tiempo, recursos, etc.) son uno de los grandes factores que contribuyen al estrés en el lugar de trabajo. Una circunstancia que juega en contra tanto de la productividad laboral, como de la salud física y mental de los trabajadores.

Otros factores que también pueden influir en la generación de estrés son, como señala Terry Beehr, Ph.D, director del programa organizacional / industrial de la Central Michigan University, son la ansiedad por cumplir con lo demandado, la presión continua por estar conectado y los desacuerdos con el jefe o los compañeros de trabajo, por citar los principales ejemplos.

Y aunque es normal estar bajo tensión en determinados momentos, lo que no es saludable es que sea constante y creciente, pues a la larga los efectos son muy negativos para todas las partes involucradas. Por ello, para manejar el estrés que pueda derivarse del trabajo, estas seis claves, según Beehr, pueden ayudar:

Cuídese a si mismo.
El estrés puede enfermar a quien lo sufre, tanto física como emocionalmente. Las formas de aliviar esta tensión pueden ser variadas, pero se deben usar. Busque ayuda profesional si la necesita. Realice actividades que le relajen, desde yoga a encontrarse con amigos, ver TV o hacer jardinería. Y por supuesto hacer ejercicios es ideal en cualquiera d sus formas para combatir el estrés.

Cambie el enfoque mental
Para lograrlo, siga estos cinco pasos: Deténgase y respire profundamente, Observe su reacción cuando está bajo estrés (o pida que se la describan a alguien de confianza), indetifique y controle sus emociones negativas, busque nuevas formas de enfrentar dichas situaciones que le estresan y tome la decisión de actuar con una nueva opción positiva.

Resuelva sus preocupaciones
Busque las fuentes de su estrés y analice como puede eliminarlas. Beehr sugiere que si se está bajo tensión con un proyecto, se busque a alguien que pueda guiarle o resolver dudas. Si es un problema con un compañero, piense como podría resolverlo. Básicamente la clave es tener un enfoque de resolución de problemas y tratar de solucionar lo que está en sus manos.

Practique la gratitud
sea agradecido por las cosas positivas de su trabajo y de su jornada laboral. Desde lo más importante a los más sencillo. Escríbalo. Al final del día se sorprenderá de todo lo que tiene de bueno su empleo, incluidos sus colegas o el café que le gusta. Todo cuenta.

Pero además, se anima a realizar alguna buena acción para con los demás, con cosas tan sencillas como regalar un chocolate a los compañeros de vez en cuando, por citar un ejemplo.

Ande en grupo… y grande
Las personas con las que trabaja pueden tener un gran impacto en su nivel de satisfacción con el trabajo. Busque estar acompañado, pero que sean personas positivas y no de estilo que siempre se queja de todo. Busque compañeros que le apoyen, que vean la vida de forma agradable. El apoyo social le ayudará a sobrellevar el estrés de forma más positiva y a divertirse.

Reconéctese con lo que más le gusta de su trabajo
Pregúntese: “¿Qué es lo bueno de mi trabajo? Como puedo ser bueno para ayudar a otros?” Vuelva a conectarse con aquello que son sus puntos positivos y su fortaleza para hacer la diferencia.

La mayoría de las personas están satisfechas si tienen un trabajo que ven como significativo y les brinda la oportunidad de usar las habilidades que más valoran en si mismos. Y eso contribuye, enormemente a paliar el estrés que puede llegar a sentirse en el trabajo.

Y aunque sea una repetición, vuelva a tomar en consideración la primera recomendación para ayudarse de forma inmediata cuando se sienta sobrepasado. Su mente y su cuerpo se lo agradecerán. Y posiblemente todos los que le rodean también…

 

Vía: www.merca20.com