La canción también revela otras aristas que se perciben sutilmente dentro de la letra. Y las imágenes de vídeo y la autora los enfatiza de esta manera: “revela empoderamiento real, mostrando a las dos partes como iguales. Esto, sin usar la sexualidad de forma vulgar en la lírica.

Con finura, sugiere; pero deja mucho a la imaginación. Al igual que el vídeo que trata estos deseos textuales y virtuales (jugando con la repetición de la frase “me gusta”). Y a través del arte de Alejandro Pérez”. Además, Paty afirma que  “el vídeo se corta más como un tráiler de película thriller, que un videoclip musical, parte nuevamente de ser una propuesta distinta”.