LA CEIBA.- El defensor Uruguayo del CD Vida, Mathías Sebastián Techera, ha llegado al equipo ‘cocotero’ para quedarse y para ayudar a su equipo a buscar los primeros lugares de la tabla, con su positividad, su esfuerzo y su mentalidad ganadora.

El jugador de 27 años, quien también es un amante de los animales y de los tatuajes habló en EXCLUSIVA con Cronómetro y nos contó sus inicios en el fútbol, la vida que llevaba junto a su familia en Uruguay y sus metas con su nuevo club.

Mathías inició jugando al fútbol desde la edad de cinco años, en el (baby fútbol) y era su madre quien se encargaba de llevarlo a las canchas, mientras su padre se dedicaba a trabajar.

Sin pensar que sucedería, a la edad de 14 años Mathías sufrió la separación de sus padres pero “de ahí en adelante seguí solo, ya iba solo a entrenar, se me hizo un poco difícil pero como nadie te regala nada en la vida y uno siempre quiere salir adelante lo pude hacer”, inició contando el defensor.

Por otra parte, rompió el silencio al contar que: “Mi abuela, el sueño era verme jugando en primera, poder ir a verme a un estadio y cuando debuto que es un domingo, un día antes ella falleció y no tuvo la oportunidad de verme en la cancha; pero si me acompaña siempre, la llevo en una fotografía en una remera (camisa) que uso en cada partido», agregó.

Mathías junto a su abuela en Uruguay.

ENTREVISTA

¿Cómo se da tu fichaje con el CD Vida?
Mi fichaje se da cuando estaba en un partido de la segunda división de un equipo de Uruguay que se llama Bella Vista, y el profe Araujo (técnico del Vida) justo estaba en ese partido, y le gustaron mis características, mi manera de jugar, mi personalidad y mi actitud.

Cuando él llega acá a entrenar con el Vida, consiguió mi número, se pone en contacto conmigo y me dice que me quiere tener acá, si me interesaba la posibilidad y bueno, arreglé con mi club y me vine para acá.

¿Habías escuchado sobre los equipos de Honduras?
Si, había escuchado del Real España, Marathón, Olimpia, que bueno hay muchos jugadores, entrenadores que han llegado acá, a estos equipos, pero del fútbol no tenía mucho conocimiento. Cuando llego acá lo primero que hago es ponerme a ver partidos, a buscar como es el fútbol de acá y me metí muy rápido.

Mathías inició a jugar al fútbol desde los cinco años de edad.

¿Qué te pareció la ciudad de La Ceiba cuando llegaste?
Una ciudad muy linda, con paisajes hermosos para ir a visitar, la verdad que la gente me hace sentir muy cómodo, en cualquier lugar que voy me hacen sentir bien; disfruto el día a día, el clima es agradable, estoy tranquilo acá.

¿Qué te contaron sobre el club ‘cocotero’?
Que es un club con mucha historia, que nunca ha descendido, que tiene dos campeonatos. Es el quinto equipo más grande del país, que ha sacado muchos jugadores juveniles, ha nutrido a equipos grandes del país y que ya hace varios años viene sufriendo problemas económicos y peleando los últimos lugares.

¿Cuáles serían las diferencias entre el fútbol de Uruguay y el de Honduras?
El fútbol en Uruguay en lo económico es similar, pasan los mismos problemas a veces, pero bueno uno trata de hacerlo mejor para poder salir del país y aprovechar cualquier oportunidad que se aparezca.

En cuanto al juego es un poco más técnico, hay jugadores con muy buena calidad y también es un juego agresivo, pero bueno se juega diferente. Ayuda mucho las canchas también, el piso acá por problemas de agua se pone un poco difícil, son pocos los campos que están bien.

Y… ¿En cuánto a la mentalidad?
Sobre todo la mentalidad es diferente, uno allá en Uruguay siempre deja todo ante la adversidad y acá uno a veces se da cuenta que entran en una zona de confort, como que se conforman con lo que tienen y no quieren salir; no quiere decir que sea el caso de todos, pero si lo he notado bastante en algunos compañeros y gente que he conocido.