Llanto y dolor, pero también aplausos y globos, así fue el último adiós de Keyla

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entierro Keyla Intibucá
Aún no hay capturas por el crimen en contra de Keyla Martínez.

INTIBUCÁ, HONDURAS. Adiós a la enfermera del pueblo, así es como en la ciudad de La Esperanza recuerdan a la joven Keylan Martínez, quien murió estrangulada en el interior de una celda de la Unidad Departamental No. 20 de la Policía Nacional.

Fue velada en el auditorio de la iglesia evangélica Ministerio Internacional Rey de Reyes, en la cual se congregó desde que era niña. A eso de las 9:30 A.M. comenzó su breve recorrido hasta su último sitio de descanso.

Carro fúnebre donde llevaban el cuerpo de Keyla.

Caravana

La carroza fúnebre encabezaba la multitudinaria caravana hacia el cementerio general. Cientos de personas iban detrás, la mayoría, vistiendo camisas blancas que tenían impreso el nombre y la fotografía de Keyla, a su vez, en sus manos cargaban flores y muchísimos globos, los cuales fueron soltados al aire entre sonido de aplausos.

Sus amigos y parientes más cercanos cargaron su ataúd desde la entrada del camposanto «La Esperanza» hasta el punto exacto donde descansaría. Una vez allí, luego de una breves palabras de un pastor, hicieron descender sus restos.

También llevaban retratos de Keyla.

Al fondo se escuchaban llantos y quejidos, no sólo por parte de familiares, sino también de médicos y enfermeros, que se hicieron presentes para darle el último adiós a la joven estudiante de la Universidad Autónoma.

A pesar de que aún no estaba graduada, Keyla ya desempeñada su profesión en La Esperanza, ciudad que la vio crecer, cubriendo turnos en una clínica privada, sirviendo con amabilidad y entusiasmo a cualquier persona que requiriera de sus cuidados.

El interior de auto iba lleno de flores.

Entre los presentes no hubo nadie que no clamara por justicia para Keyla, más ahora que el Ministerio Público (MP) confirmó que su caso fue un homicidio, no un suicidio, como al principio la Policía Nacional (PN) quiso dar a conocer.

A Keyla la mataron

La joven estudiante de enfermería Keyla Martínez no se suicidó a lo interno de una celda de la estación policial de La Esperanza, Intibucá, sino que alguien más la asfixió, confirmó el Ministerio Público (MP).

Yuri Mora, portavoz de la Fiscalía, reveló que, tras la autopsia, obtuvieron información de que ella perdió la vida por asfixia mecánica. Él prosiguió diciendo que ese factor demuestra que fue un homicidio.

Todos los presentes usaban medidas de bioseguridad.

Sin embargo, Mora aclaró que aún faltan resultados por agregar a esa evaluación póstuma. Entre tanto, los fiscales que manejan la investigación ya giraron instrucciones específicas a la Policía.

Se pidió a la fuerza de seguridad que ponga a la orden del MP a todos los agentes que estaban asignados a la posta en la ciudad de La Esperanza.

Los familiares de Keyla esperan que se haga justicia.

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