México: en seis meses de 2019 el flujo migratorio supera con 232% al 2018

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Aunque el fenómeno migratorio de Centroamérica no es nuevo, este último año ha tenido una resonancia mayor en México por la cantidad de familias que formaron parte de él.

CIUDAD DE MÉXICO, MÉXICO. A un año de su triunfo en las urnas, el presidente Andrés Manuel López Obrador (AMLO) se enfrenta a un fenómeno inesperado, el incremento de 232% en el flujo de personas migrantes.

En los primeros seis meses del año se contabilizaron 460 mil, que superan a los 138,612 de todo 2018.

Aunque el fenómeno migratorio de Centroamérica no es nuevo, este último año ha tenido una resonancia mayor en México por la cantidad de familias que formaron parte de él, la detección de bandas dedicadas al tráfico de personas, una nueva modalidad de migración transcontinental y el relajamiento de la política implementada por el nuevo Gobierno, que lo llevó a tener el primer diferendo diplomático con EE.UU.

De acuerdo con las cifras del Instituto Nacional de Migración (INM), de los 460 mil migrantes que ingresaron al territorio mexicano. Se presentaron ante esa instancia 99,203 y se han devuelto a su país de origen 71,110. Esto significa que al menos 360 mil indocumentados están dispersos en suelo nacional o en EE.UU.

Datos de la Oficina de Aduanas y Protección Fronteriza (CBP) estadounidense indicaron que hasta julio de 2018 el promedio de captura era de 40,149 personas; pero en 2019 aumentaron mes con mes hasta llegar a 144,278 en mayo.

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«Brazos abiertos»

Se estima que en el primer semestre del año creció 232% el tránsito de personas, con respecto al pasado.

Luego del triunfo en las urnas, el entonces presidente electo; AMLO definió su política migratoria como “de puertas y brazos abiertos”, respeto a los derechos humanos y respaldo a quienes cruzaran la frontera sur para buscar una vida mejor.

Esta visión resultó positivo para que miles de familias de naciones como Honduras, El Salvador y Guatemala, entre otros, se organizaran en caravanas para llegar a México; pero no para quedarse sino para usarlo como trampolín para llegar a EE.UU.

Las cifras así lo muestran, en 2017, el número de personas presentadas por tener una situación irregular apenas alcanzó los 93, 846. Un año después, la Secretaría de Gobernación, a través del INM, registró 138,612 personas no documentadas, de las cuales 112,367 tuvieron una deportación o un retorno asistido a sus países de origen.

La diferencia es que en lo que va de 2019 (tan sólo seis meses) las autoridades estiman que ingresaron al territorio nacional de forma ilegal al menos 460 mil personas de distintos países. Es decir más de 200% de lo que ocurrió en el año anterior.

Este dato ocasionó la molestia del país vecino.

Asegurados por CBP 

Estadísticas de la CBP mostraron el aumento exponencial de las detenciones, que hasta julio de 2018 (mes de la elección presidencial) se encontraban en niveles de 40,149 personas; pero que al iniciar el nuevo año, mes con mes aumentaron. Por ejemplo, en enero se registraron 58,288 detenciones, en febrero pasaron a 76,533; 103,729 en marzo y 109,474 en abril. En mayo llegó a un nivel que calificó el presidente Donald Trump de intolerable con 144,278 personas indocumentadas aseguradas.

Próximamente CBP dará a conocer la cifra de junio.

Según el año fiscal, de octubre de 2018 a mayo de 2019, la cifra de detenidos por la Patrulla Fronteriza es de 676,315 que contrastó con los 521,090 asegurados en el mismo lapso de 2018.

Amenazas

“El 10 de junio EE.UU. impondrá un arancel de 5% a todos los bienes que ingresen a nuestro país desde México (…) hasta que se resuelva el problema de la inmigración ilegal”, advirtió a través de su cuenta de Twitter el 30 de mayo.

Este amago llevó a México a poner fin a su política de “puertas abiertas” en materia migratoria. Luego de una negociación que el canciller mexicano Marcelo Ebrard calificó de “dura y difícil” con EE.UU. representado por el vicepresidente Mike Pence y el secretario de Estado, Mike Pompeo, se acordó poner un plazo de 45 días (vence el 22 de julio) para que el país endurezca las acciones en la frontera sur y norte. A fin de evitar el ingreso al territorio nacional de personas en situación irregular y evitar un mayor cruce de personas hacia la nación estadounidense.