En el Catarino le negaron prueba a enfermera fallecida por covid-19

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La enfermera María Alejandrina.

Honduras. La enfermera María Alejandrina Rápalo, quien por 26 años dio sirvió a la comunidad en el Mario Catarino Rivas, no recibió la atención necesaria de inmediato antes de que falleciera.

Según las declaraciones de su hijo, la profesional se contagió mientras ejercía su trabajo, pero le «le negaron la atención médica, siquiera mínima, como es una sencilla prueba por covid.

En la entrevista hecha por Noticias 24/7, Mario Rápalo dijo que su madre pasó internada más de 21 días en el Instituto Hondureño de Seguridad Social (IHSS) de San Pedro Sula, donde pereció.

Antes de continuar con la historia, hay que destacar que era una enfermera auxiliar y su servicio era bajo contrato con la Secretaría de Salud.

No obstante, la misma Secretaría no le respondió al igual que a las exigencias que ella cumplió con otros pacientes. “Lastimosamente se puso grave al segundo día de ingresada, porque ya había pasado un lapso de una semana y fracción, tiempo durante el cual no se le atendió”, lamentó su vástago.

Según dijo, no sólo le oprimieron el derecho a la asistencia médica. Sino que la «obligaron a trabajar ya contagiada». Esto puso en riesgo a otras personas.

Negligencia en el Hospital

Mi madre falleció el 21 de abril del presente año para nosotros es como si fue ayer, es bien complicado la verdad”, cuenta Mario.

“Mi madre era auxiliar de la Sala de Labor y Parto, llevaba alrededor de 26 años trabajando allí”, y fue allí que junto al equipo de trabajo se contagió.

El joven aseveró que la profesional de enfermería atendió el parto de una mujer que llegó del extranjero. “Dentro de esa semana empezó a sentirse mal. Cinco días después fue al Seguro y le dijeron que era una simple gripe», relata.

Agrega que en ese momento la enfermedad era nueva, venía comenzando el tema de la cuarentena, tal vez síntomas como los de ella los tomaban normal todavía”.

“Después ella se fue a trabajar al siguiente día, se volvió a sentir mal, la segunda vez que fue le dieron una incapacidad de dos días, transcurrido este lapso la mandaron a trabajar nuevamente».

«Fue un domingo finalizando marzo cuando ella en verdad se puso muy mal. Tenía  respiración anormal de forma muy delicada. Sin embargo, siguió cumpliendo con su labor”, detalla el hondureño.

“Ese día le tocaba turno A que es el de la mañana, se sentía tan mal que en la tarde de ese mismo día allí en el Hospital solicitó que le hicieran la prueba de covid. Tengo entendido que las personas encargadas del Gobierno en el tema epidemiológico, le negaron la prueba. Le dijeron que eran para pacientes no para no para empleados; pero ella ya
presentaba todos los síntomas”.

“No entiendo la verdad por qué esta persona tuvo que haber dicho eso, es algo que nos deja a nosotros un pensamiento amargo. No tanto de esa persona, como sí de la institución a la que mi madre sirvió durante tanto tiempo», reflexiona Mario, por lo que parece muy injusto para la enfermera.

“Definitivamente queda esa sensación de molestia. Tal vez si se hubiera atendido desde el principio, cuando ella comenzó a presentar los primeros síntomas. Si se hubiera tomado con seriedad la parte de Salud que estaba a cargo de ver a las personas con síntomas, pues otra historia fuera”, expresó.

No hubo ayuda del Gobierno

Tras la muerte de María Alejandrina Rápalo, los hijos y su esposo no han recibido apoyo del Gobierno por esos 26 años de labor.

«Sólo ha sido de lo relacionado con los sindicatos dentro del área de la salud, a los que ella, de su propio salario cotizaba. También la ANEEA», expuso. Del Sitramedhys tuvieron apoyo para los gastos fúnebres.

Es necesario y urgente que los empleados de la Secretaría de Salud cuenten con un seguro de vida. A la víctima de este caso, la enfermera María Alejandrina, no se lo dieron.