Elección de magistrados a CSJ

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Israel Romero Puerto

Entre los pasos más importantes que Honduras está dando es la elección de magistrados para la Corte Suprema de Justicia. Como siempre, los políticos y corruptos tratan de darle un tinte político a su conveniencia, y enturbian el agua para sacar provecho.

Una comisión internacional estuvo en el país para observar la actividad en torno a la proposición de 45 candidatos a magistrados. Honduras es el país de las comisiones internacionales, a pesar que lo único que hace falta es honradez simple.

Analizando las declaraciones de los miembros de la comisión internacional, ellos plantearon claramente la temática hondureña. Dijeron que no recomiendan la aplicación del polígrafo a los candidatos porque internacionalmente está prohibido. Ese aparatito solo refleja el producto de manipulaciones. Con él se te puede poner como mentiroso o como honrado. Por ser altamente manipulable, por medio de preguntas capciosas y contradictorias, la Corte Suprema de los Estados Unidos decretó su eliminación judicial y en todo proceso, incluyendo en la contratación de un nuevo empleado público o privado.

Otro asunto notorio señalado por la comisión son las maniobras maquiavélicas de ciertos políticos que están citando la ley que permite la reelección de los magistrados actuales. El problema es que reconocidos profesionales del derecho, diputados, pero altamente parcializados partidistas, han expresado opiniones acerca del Artículo 314 de la Constitución en sentido favorable a los suyos políticamente hablando, sin importarles el daño que pueden hacer al país.

Ese artículo menciona que los magistrados pueden ser reelectos. Pero para que sean reelectos tienen que estar en el pool de 45 candidatos y seguir los pasos que el procedimiento señala. Si no lo hacen, y si no están entre los 45, no pueden ser reelectos.

Es de aplaudir el hecho que la comisión recomendó a los periodistas vigilar cuidadosamente el proceso, porque se dieron cuenta que Honduras es número uno en el mundo en corrupción, y cualquier paso que den los políticos y los funcionarios, tiene que ser escrutado celosamente por la media, mientras no se establezca una CICIH. Enfatizaron en que el Poder Legislativo debe derogar el Artículo 80 de la Ley Orgánica del CN que permite la continuidad de la actual Corte de no ser electa una nueva. Recibieron denuncias de diputados quienes expresaron que hay legisladores trabajando para entorpecer el proceso, y forzar la continuidad de los magistrados actuales, que son incondicionales del Presidente Hernández y del Partido Nacional.

Basta con revisar los relajos que se armaron para escoger los 45 candidatos para saber que la elección de los magistrados será un completo revolú. En teoría, el proceso es de un país políticamente correcto. En la práctica, seguimos en el mismo desorden de cosas, producto de la corrupción institucionalizada, de la impunidad y el mandrakismo.

La CSJ no puede estar al servicio incondicional del Presidente y un partido político. El Judicial es un poder con la misma altura y autoridad del Ejecutivo y Legislativo, pero no un lacayo. Eso es propio de tiranías y dictaduras.

Jurista Internacional, PhD

israel09r@yahoo.com