El Paraíso, municipio de Alexander Ardón, era puente y «peaje»de la droga hacia Guatemala

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El Paraíso
Imagen de referencia. El Paraíso.

REDACCIÓN. El Paraíso es un municipio del departamento de Copán, Honduras, el cual según la Administración para el Control de Drogas (DEA, por sus siglas en inglés), era utilizado para cobrar «peaje» de la droga antes de cruzar a Guatemala para luego llegar a México y finalmente Estados Unidos.

El Tribunal del Distrito Sur de Nueva York, aseguró que el ahora ex alcalde del municipio, Alexander Ardón, pedido en extradición, pedía una tarifa por cada paquete de cocaína que pasaba por El Paraíso.

En ese sentido, un periodista del portal El Faro, Óscar Martínez, de El Salvador, viajó al departamento de Copán exclusivamente interesado en averiguar cómo era el negocio del narcotráfico en nuestro país, allá por 2011.

Tras su experiencia en Honduras, Martínez describió al municipio como un pequeño lugar solitario y lleno de lodo.

«El Paraíso es un fiasco. Es un lugar vacío y solitario, de polvo o de lodo, depende de la temporada; ahora es de lodo. Nada que ver con lo que me habían anunciado. Un lugar sorprendente, dijeron, un sitio que no muchos han visto. Un lugar del que jamás saldrás con vida si entras sin permiso. Nada de eso ha pasado», fue la primera impresión del periodista plasmada en su reportaje.

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El Paraíso, un lugar al que es difícil entrar; hombres «armados hasta los dientes»

Antes de su llegada Honduras, Martínez explicó que otros colegas en El Salvador le habían advertido los riesgos que implican entrar al municipio.

«Hay un pueblo en medio de esa zona de la frontera que sí es jodido. Dicen que tienen pista de helicópteros en el techo de la alcaldía, y que el alcalde se jacta de que ahí no les falta nada, de que no necesitan nada porque les sobra el dinero –contó uno de los periodistas», escribió el salvadoreño en su reportaje. Dijo, además, que esa fue la primera vez que escuchó a alguien hablar de El Paraíso.

Durante su estadía en el país, el periodista de El Faro fue acompañado por el, en aquél entonces, el jefe de policial de Copán, Ocotepeque y Lempira, comisionado Juan Carlos Bonilla, mejor conocido como «El Tigre Bonilla».

Cabe señalar que Copán, Honduras, es fronterizo con Izabal y Zacapa, Guatemala, dos sectores que estaban bajo el control de «Los Mendoza» y «Los Lorenzana», familias guatemaltecas supuestamente dedicadas al narcotráfico.

El departamento de Ocotepeque está al lado de Chiquimula y Chalatenango, El Salvador, donde inician los dominios de El Cártel de Texis. Lempira, en cambio, hace frontera con Chalatenango y Cabañas, en El Salvador.

Martínez relató como un día «El Tigre» le preguntó a qué lugar quería ir, porque «él se metía donde quisiera». A lo que respondió «a El Paraíso, quiero ir a El Paraíso». Entonces él y el director de la Policía junto a otros elementos se dirigieron al municipio que es fronterizo con Izabal, Guatemala.

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Vigilados

Al entrar al municipio, el salvadoreño aseguró que «los vigilantes de este lugar nos detectaron desde que descendíamos entre precipicios por la vereda turbulenta que conduce a El Paraíso».

La experiencia contada por Martínez coincide con la de un grupo de periodistas hondureños que en el 2008 se dirigieron al municipio y relataron que en la entrada del lugar hay un rótulo en el que se lee: ‘a 200 metros caseta municipal’. Y que en la garita había civiles
armados y una tranca con el mensaje que para ingresar al municipio se deben bajar los vidrios del vehículo y reportarse.

Policías infiltrados

Al final de su reportaje, Martínez da a conocer que la actividad de los narcotraficantes en Copán era del conocimiento de «El Tigre», ya que cuenta que al momento que regresaba de El Paraíso junto al director policial este le dijo:

«Si me dice que esos señores controlan la frontera porque saben cuando entro a El Paraíso o El Espíritu, le digo que sí. Me pregunto por qué, y respondo que ‘porque mi gente está infiltrada'», le dijo el Tigre.

Las declaraciones de Juan Carlos Bonilla se suman a las también dichas al periodista salvadoreño por un fiscal durante su estadía en Santa Rosa de Copán, las cuales revelaron que «el Estado no tiene fiscales asignados exclusivamente para esa región, tiene pocos policías y ninguno de investigación». Asimismo, que «esa zona el Gobierno ha decidido entregarla a ‘los señores'».