El martes, el día que en Honduras «persiguieron» al coronavirus sin mascarillas

6620
coronavirus
A la hondureña se le cubrió únicamente la cabeza con una bata sintética. Además, la trasladaron por medio de una silla de ruedas, por los pasillos de las instalaciones, mientras una multitud de camarógrafos sin ninguna protección perseguían a la paciente para sacar fotografías y vídeos.

TEGUCIGALPA, HONDURAS. El manejo del caso de la hondureña Digna del Carmen Lorenzo, quien provenía de Taiwán con algunos síntomas parecidos al coronavirus, la poca preparación y el reducido rigor mostrado por parte del sistema de Salud del país.

Al revisar lo que aconteció el martes, es fácil detectar que las principales autoridades de Salud no supieron manejar el lenguaje para comunicar o informar sobre el caso.

Por ejemplo, la ministra de Salud, Alba Consuelo Flores, inicialmente descartó el caso porque no se había confirmado. Eso sí, anunció que le practicarían los análisis de acuerdo al protocolo establecido para estos casos.

Por su parte, el viceministro de Salud, Nery Cerrato, fue más allá al confirmar a los medios que la persona sí tenía sospechas de estar infectada con coronavirus, aunque aclaró que aún no se le habían realizado todos los exámenes para confirmar o descartar el virus.

La funcionaria, frente a los medios de comunicación, afirmó: «Sospechosa, no, porque en este momento no lo hemos comprobado, viene como viajera de Taiwán, porque ella se encontraba haciendo turismo, y tiene un nexo epidemiológico, pero eso no quiere decir que venga con síntomas.

Además, indicó: «Nos corresponde seguir el protocolo internacional y ser responsable incluso con la información».

Ese cruce de declaraciones fue suficiente material para aumentar la curiosidad de la prensa y generar un ambiente de expectación y alarma.

Lea también: Honduras: vigilarán por 14 días a periodistas que cubrieron caso sospechoso de coronavirus

Equipo de protección de Salud no es el adecuado

Expertos coinciden que de haberse dado un caso real de coronavirus su contagio hubiera sido inminente.

Las fallas en el manejo de ese caso inician desde el momento en que a Digna se le traslada hacia un área supuestamente aislada del Aeropuerto Internacional de Toncontín.

Paciente en una silla de ruedas solo con su cabeza cubierta, además, de manera incorrecta.
Miembros de prensa sin ningún equipo de protección aglomerados en una de las entradas del pasillo por donde personal de Salud trasladó a la paciente.

En este proceso, a la hondureña se le cubrió únicamente la cabeza con una bata sintética. Además, la trasladaron, a través de una silla de ruedas, por los pasillos de las instalaciones, mientras una multitud de camarógrafos, sin ninguna protección, perseguían a la paciente para sacar fotografías y vídeos.

También, fue notorio que uno de los guardias que ayudó en el  traslado de la hondureña, ni siquiera llevaba el traje sintético. Solamente usaba un cubreboca.

En otros países no se permite que la prensa esté sobre el paciente u obstaculizando el proceso de traslado que se realiza. Todo se toma con la mayor calma y precaución necesaria.

Personal de Salud con uniformes que no cubrían todo el cuerpo, junto a una silla de ruedas para la paciente.

Lea también: Coronavirus: primeros análisis a hondureña dan negativo

No se evaluó a los demás pasajeros del avión

Además, otro evidente mal manejo fue que no evaluaron a los pasajeros que venían en el vuelo. Aparentemente hasta el día siguiente, miércoles, solicitaron a los viajeros su presencia para realizar los análisis clínicos.

Coronavirus: Traslado a Hospital del Tórax

En el momento en que se trasladó a Digna al Hospital del Tórax, tampoco se utilizaron las medidas más efectivas. Por ejemplo, miembros de la prensa mantuvieron demasiada cercanía con la paciente y sin ninguna medida de seguridad.

Además, los miembros de la Salud y otras autoridades no se molestaron ni en establecer perimetros de seguridad. Incluso, civiles llegaron al lugar a curiosiar cuando en realidad solo el personal de Salud debía estar allí.

Prensa aglomerada y sin equipo e protección al momento que la paciente con sospecha de coronavirus llegó a Hospital del Tórax.
Un camarógrafo, sin protección, alza su cámara tratando de filmar a la hondureña cuando ésta ya se encontraba dentro de la ambulancia.

En el traslado de la hondureña no solo se violaron los protocolos para este tipo de procedimientos. Tambien se permitió la presencia de civiles sin ninguna protección. Incluso, algunos llegaron o estaban en el lugar para  lanzar comentarios ofensivos contra la hondureña. Uno de ellos, hasta grito que era mejor quitarle la vida para que no contagiara de coronavirus a otras personas.