El fuego de las antorchas acompaña la esperanza

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Marco Tulio Del Arca

El silencio de los buenos termino.

Martin Luther King.

Afirma el poeta búlgaro Lubomir Levchev que aquel o quien no esta pronto para morir, ya está muerto. Aquí no pensamos en lo ignoto. Aún existen cosas pendientes y todavía la esperanza respira fuerte. Los íntegros habitantes no han perdido el canto del laurel ni la elegante voz del entusiasmo. Las acciones están exactas en el labio de la calle y en los vocablos del ayer . Son perennes   en la honradez de Cabañas y en el puño izquierdo de Francisco Morazan. Es cierto la Patria llora, pero aun está de pie. Ella clama y aspira los eslabones enamorados del pundonor. Los colores de la bandera están débiles, sufren en el primer ladrillo de las horas, ansían palpar la extraviada razón de la justicia, más es complicado, alguien la tiene secuestrada.

Los déspotas han multiplicado el luto. Están rotas las esquinas donde antes jugaban los niños y se reunía la vejez para absorber el olor de los jazmines y la paz de las ventanas., Ahora cada instante aparece una bala en el rostro de los ingenuos o en el cuello cansado de un abuelo. Un lábaro distinto se iza en las retinas del viento y en el claro universo de las tiernas mariposas. Hoy , la lucha es necesaria y, venceremos. El golpe de la tiranía a quebrado la ternura que asomaba en el iris de las párvulas bellezas, aun así, muchos estiramos el horizonte de las ideas. Estamos ofendidos, no podemos callar. Nuestra ira es la memoria de Aquiles frente al cadáver de Patroclo, es la rebeldía del luchador Espartaco ,es su corazón guerrero contra el romano Craso y su legión salida de un infierno, terrible   azote que despedazo el tobillo de las horas y los nidos de la hormiga .

Nuestra ira es el grito de William Wallace antes de que un verdugo le apagara   su valentía .Es la lucha de Lancelot en su afán de parar el avance los   zajones. Es la onda de David contra la fortaleza de Goliat. Es la resistencia del poeta Milev en oposición al abuso de los militares Búlgaros. Es la causa del rey Arturo ,es su mismo enfado contra el obispo Germanios a quien sentencio diciéndole que cumpliera su promesa “porque de lo contrario no habrá papa ni Dios alguno que te salve”. De cierta manera, aquello significa el presente .Los recuerdos tienen huellas imborrables, Es cierto, nuestro País   es un himno encogido. Es un astro abandonado en la espalda del héroe. Esta tarde las tristes palomas han visto en la cima de la hipocresía un estandarte contaminado encabezando una marcha de sátrapas vestidos   con soberbias tonalidades de tétricos engaños ,Los nuevos gorilas   tienen acorralado hasta el pensamiento de la flor y han untado de cobardía la semilla del emblema nacional. ¡Que barbaros¡ Infames perseguidores del oprobio y el mal.

La ira hierve bajo el dorso de la noche. Ya no hay retrocesos. La pelea debe seguir, si nos toca caer, no importa, ese día nos volveremos tierra y semillas inmortales .Renaceremos   en el merecido estandarte del honor o en el humilde monograma de los inquietos escolares. Sin embargo quienes amamos el respeto y la dignidad   estamos hechos a la medida de lo eterno. Este   instante es diferente, las antorchas están encendidas. No hay lugar para la inclinación ante los   ambiciosos del patio . ¡Patria¡…los que estamos golpeados permanecemos listos. Somos un solo corazón. Vamos Patria, vamos juntos a quitar lo s abrojos del camino, es justo que tus hijos vayan felices hacia la playa de las sonrisas, Vamos Patria, es necesario ordenar el libro de tu nombre   y el valor de tu historia.