El Chelsea de Maurizio Sarri logró un punto in extremis este sábado al empatar ante el Manchester United (2-2) y sigue sin conocer la derrota.

No obstante, la victoria del Manchester City ante el Burnley (5-0) deja al equipo de Guardiola como líder provisional, con 23 puntos, dos más que el Chelsea.

A las 18.30, el Liverpool visita el campo del Huddersfield Town y una victoria le daría los mismos puntos que el City.

Ross Barkley logró la igualada en el minuto 96, llevando al delirio a Stamford Bridge, y provocando una trifulca entre integrantes del banquillo local y del dirigido por Mourinho.

Este se lanzó a por un miembro del cuerpo técnico del Chelsea que celebró airadamente el tanto cerca de él, pero fue frenado por los stewards.

Luego abandonó el césped encarándose con la grada, a la que le recordó, levantando tres dedos, los títulos ligueros que ganó con el cuadro blue.

Antes, el francés Anthony Martial había anotado un doblete para los diablos rojos (55 y 73) después de que el alemán Antonio Rüdiger adelantase a los londinenses.

Para Mourinho no era un partido más ante su exequipo, y en una situación en la que su futuro en United está lejos de estar asegurado.

No es de extrañar así que reaccionase con furia cuando un miembro del cuerpo técnico del Chelsea celebrase ante su cara el gol del empate. Solo la intervención de la seguridad privada evitó que el incidente llegase a mayores.

El desgaste de las selecciones

De los 22 titulares en el partido, 19 estuvieron esta semana con sus selecciones, lo que podría explicar la falta de intensidad de ambos equipos. En un primer tiempo más bien decepcionante técnicamente, el Chelsea se adelantó en su única ocasión de la primera mitad. Rüdiger anotó de soberbio testarazo a pase del brasileño Willian.

El conjunto visitante igualó en la primera ocasión tras regresar de vestuarios antes de ponerse por delante con un disparo ajustado de Martial (73). Con un Chelsea a la desesperada, Barkley anotó el empate al aprovechar un rechace en el área pequeña. El punto, dadas las circunstancias, no contentó a ninguno de los dos técnicos.