El chapo Guzmán habría cruzado el túnel en una moto sobre rieles

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Las autoridades se percataron de la fuga cuando la noche del sábado buscaron a "El Chapo" en su celda y hallaron un gran orificio en su ducha que comunicaba con un túnel de unos 1,7 metros de alto por 80 centímetros de ancho que desemboca a "más de 1.500 metros" de distancia, explicó el comisionado nacional de seguridad, Monte Alejandro Rubido.

Almoloya de Juárez, México – Diecisiete meses después de su captura, el capo mexicano Joaquín «El Chapo» Guzmán volvió a respirar aires de libertad en una bodega abandonada en medio de pastizales, donde consumó su espectacular huida de un penal de máxima seguridad gracias a un sofisticado túnel.

El inmueble, construido con bloques de cemento sin pintar, se encuentra en medio de una verde y solitaria planicie, situada a poco más de un kilómetro de la que era considerada la prisión más segura de México: El Altiplano.

Por esa rudimentaria bodega, ubicada a 90 km de la capital mexicana, el líder del cártel de Sinaloa dio la noche del sábado los primeros pasos de vuelta a su vida de fugitivo perpetuo.

Y el vasto operativo de fuerzas federales para tratar de encontrarlo desde altas horas de la noche generó sorpresa y temor entre los vecinos de la comunidad de Santa Juana Centro (estado de México).

«¿Quién se escapa dos veces?» 

Los habitantes de esta empobrecida localidad del municipio de Almoloya de Juárez se dedican principalmente a la agricultura y la albañilería y también a padecer de tanto en tanto «los alborotos» por los ingresos o traslados de reos de alta peligrosidad.

Francisco Flores, un agricultor de 67 años, vive a escasos 100 metros de una de las paredes del penal, del que lo separa una obra de agua potable de grandes dimensiones y por donde también pasa un tren de carga varias veces al día.

Para Flores y su veintena de familiares, la noche del sábado fue la más inquietante en muchos años.

Cuando los policías y militares comenzaron a buscar la salida del túnel en los alrededores, un uniformado llegó hasta la puerta de su casa y a gritos le pidió direcciones de predios.

«Les dije a todos (mis familiares) que se metieran y apagaran las luces», recuerda Flores rodeado de su familia, que vive en un conjunto de tres casas pequeñas contiguas a un cuarto en el que habitan dos enormes vacas.

«Temblábamos cuando nos gritaban los policías Ay Diosito, que no vaya a ser que todavía esté por aquí ese fulano», dice en voz alta Leticia Molina, otra vecina del lugar mientras policías federales remueven la tierra de la obra de infraestructura hidráulica.

Otro vecino que vive a unos 500 metros de la puerta principal del penal recuerda que «se escucharon los helicópteros y las patrullas, pero pensamos que traían a otro» (reo).

Al enterarse de los motivos del operativo nocturno, el hombre sonríe. «¡Es un fregonazo! (astuto) ¿Quién se escapa dos veces?» de una cárcel de máxima seguridad.

 Una bodega con restos de comida 

La bodega de la que emergió «El Chapo», que forma parte de una construcción de unos 300 metros cuadrados, fue inspeccionada este domingo por agentes federales y la fiscal general mexicana Arely Gómez.

«Es una bodega sencilla, sólo se ve la salida del túnel que viene ( ) de la celda (de Guzmán) hasta acá y está completamente abandonada», dijo Gómez a periodistas.

En cambio, un funcionario de la fiscalía general comentó durante un recorrido posterior para medios de comunicación por el perímetro de la edificación que «una cuadrilla» de colaboradores del capo habitaba la bodega, a más de un kilómetro de distancia de las viviendas más próximas.

«Había tres camas, comida y sándwiches preparados», explicó bajo anonimato el funcionario, que se negó a revelar el contenido de dos barriles con capacidad para más de 100 litros llenos de un líquido transparente y otro rosáceo que estaban en un patio aledaño.

Aunque los periodistas no tuvieron acceso al interior de la bodega, la fiscalía difundió imágenes en las que se ven una cama deshecha y una cocina con fogones, nevera y restos de comida.

Guzmán llegó al inmueble gracias a un sofisticado túnel de 1,5 km al que accedió a través de un hueco cavado debajo de la ducha de su celda.

En el pasadizo, que tenía incluso ventilación y alumbrado, había una motocicleta adaptada sobre rieles que habría servido para transportar las herramientas y maquinaria necesarias para las obras de excavación.

Este conducto desemboca en el interior de un inmueble en construcción rodeado por sembradíos de maíz, al suroeste del penal.

En la edificación había una cama deshecha y una cocina con algunos alimentos, según unas imágenes del recorrido de la fiscal general, Arely Gómez, difundidas por su despacho.