A hondureña asesinada su homicida le ayudó a emigrar a EEUU

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A las 11 de la noche del martes pasado, una hondureña era asesinada en Estados Unidos junto a sus dos hijos a manos de quien le ayudó para buscar el mal llamado para muchos: «sueño americano».

El hecho sangriento se suscitó en la casa donde Rossibeth Flores Rodríguez, de 29 años de edad vivía. Esta se encuentra ubicada en la 1003 Day St, en el complejo Laurel Village, estado de Iowa.

Por tal razón, Tiempo Digital contactó a la Suyapa Barrera, cuñada de la madre de la víctima. La profesora confirmó que Marvin Esquivel, originario de Puerto Barrios (Guatemala), conoció a Rossibeth en El Paraíso (Copán), donde ella radicaba con su madre.

«Ella vendía comida en El Paraíso. Allí él llegaba a comprar y fue donde se hicieron amigos». Más adelante Esquivel «alquiló un cuarto en su casa y estrecharon más sus lazos de amistad», expone Barrera.

Debido a que Rosibeth era madre soltera de los dos niños: Daniela Flores Alvarado, de 11 años y Ever José Mejía Flores, de cinco, quería tener mejores ingresos económicos, ya que no tenía un empleo, como muchas madres en Honduras. Por lo que tomó la decisión de emigrar hacia Estados Unidos.

De tal forma que habló con Esquivel, quien ya estaba en el país del Norte, y éste le «prestó dinero» para pagar el «coyote» en febrero pasado. Allá la «recibió en su casa, donde la mató», confirmó nuestra entrevistada. Hay que destacar que el guatemalteco vivía en EEUU con su esposa: una norteamericana y sus hijos.

Según el testimonio de Barrera, la joven «no mantenía» una relación amorosa con su víctima. «Dice la mamá de ella que ellos se miraban con respeto y nunca le vieron mala conducta (a él)».

Hay que destacar que otra fuente anónima declaró que el homicida trabajó como guardaespaldas en El Paraíso antes de ser un inmigrante en EEUU. Tras el triple crimen él se entregó a la Policía estadounidense.

Su madre está destrozada

Rosa Rodríguez es la madre y abuela de los fallecidos. Por lo que su pariente afirma que está destrozada y a la espera de la repatriación de los cadáveres.

«Mi cuñada ha gritado y llorado desde que se dio cuenta: a la una de la mañana de el miércoles. «Está afónica y no se dejó inyectar. Pasa viendo las fotografías en su teléfono». Ella no sólo ama a sus hija, también a sus nietos, quienes crecieron en su casa.

Sobre los padres de los niños dijo que el de Daniela falleció, mientras que el de Ever está en nuestro país.

Suyapa Barrera recuerda a su sobrina política como una mujer «alegre, muy trabajadora y mamá ejemplar. Emigró con sus hijos por un mejor futuro». También agregó que era responsable con su mamá, ya que estaba trabajando y «le ayudaba económicamente».

La repatriación

Familiares de Rosibeth en Estados Unidos han puesto a la disposición cuentas bancarias para que las personas que deseen donar dinero lo hagan y así ayudar a la familia. Esto también para los gastos de repatriación. Cabe mencionar que Rosa no es una persona con solvencia económica.

Sin embargo, Barrera confirmó que la Cancillería de la República de Honduras ya se puso en contacto con doña Rosa y le pidió los datos de sus familiares para agilizar el proceso. Pero la repatriación puede tardar hasta un mes.

Este no es el único caso sobre el asesinato de una hondureña en Estados Unidos. Hay que recordar el de Ada Elena Díaz, quien murió por los disparos que le dio su pareja: un mexicano.