Veterinario aclara mitos y realidades sobre los «temidos» pitbulls

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Dr. Santos Arturo Barahona
Dr. Santos Barahona, clínica veterinaria Arca de Noé.

SAN PEDRO SULA, CORTÉS. El veterinario Santos Arturo Barahona recomienda educar a los perros descendientes del pitbull para que no ataquen a las personas.

Luego de la noticia sobre una manada de perros que atacó a don José Ángel Orellana, de 69 años de edad en el barrio Las Acacias, Diario TIEMPO Digital visitó a este experto, el cual aclaró ciertos estereotipos de la raza pitbull.

En primer lugar, explicó que la raza pitbull fue desarrollada para “pelea de perros”, o sea como una raza de combate. Por tanto, la naturaleza en su estado puro es ser agresivo con otros canes, no con las personas.

El Dr. Barahona se graduó en la Universidad de San Carlos, Guatemala y se ha dedicado a su profesión desde hace 22 años.

“La raza se desarrolló como un perro de combate», remarcó.

Según palabras del médico, esta raza no atacaría a una persona, ya que no los criaron para eso.

Luego explicó que los cruces genéticos han alterado la naturaleza de estos animales y los convirtieron en una variedad denominada «tipo bull».

«En cambio, los «bull” sí podrían atacar a las personas, aunque no es común que suceda», comentó Barahona.

La manada de pitbulls atacó a don Ángel debido a que el sexagenario se acercó al dueño de la casa, lo que los canes interpretaron como una amenaza para él.

Afortunadamente, en Honduras no hay peleas de perros. Por tanto, la raza existe como perro tipo Bull, pero orientada a los deportes. Por ejemplo: perros que halan carros muy pesados, escalan paredes en forma vertical y corren largas distancias en tiempos muy cortos”, continuó el experto.

Entonces, ¿Por qué se les considera agresivos?

“En el país lo que tenemos es una variedad de razas tipo bull: son los perros que parecen pitbull, pero que no son puros. Son los que comúnmente se ven en las calles y estos sí pueden ser agresivos; el perro pitbull como tal, no. La orientación del pitbull puro es ser agresivo con otros animales, pero no con el ser humano”, aseveró Barahona.

Las razas pequeñas son más agresivas que las razas grandes.

Al mismo tiempo y, por tal motivo, señaló que no recomienda que vivan en manadas debido a su antecedente genético de agresividad hacia otros perros.

Respecto al ataque a don Ángel

“Los clubes que hay en San Pedro Sula se dedican a orientar a la gente en la tenencia responsable de sus perros, y usted va a ver muchos niños involucrados en esas actividades y los canes no los atacan. Esto es un accidente aislado y no es suficiente como para castigar a toda una raza”, señaló.

Se recomienda sacar a los caninos a pasear de forma regular para que conozcan el exterior y de esa manera reducir sus niveles de agresividad.

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¿Influye la crianza del amo para que un perro sea o no agresivo?

“Por supuesto que sí. El perro se puede orientar a otras actividades, pero si los dueños le enseñan a ser agresivos o los someten a castigos, ellos van a ser así. La crianza influye mucho en el comportamiento de los perros. Hay que enseñarle a respetar a las personas y así los genes de agresividad se van modificando”, explicó el médico.

Antes de adoptar un pitbull 

Barahona recomienda a las personas que se decantan por esa raza, que se informen sobre la calidad genética del perro. Esto requiere conocer a los padres del cachorro y hermanos de una camada anterior. Si descubren que hay antecedentes agresivos, entonces, ya no es un perro recomendable, porque según explicó, la agresividad es un gen que transmite de generación en generación.

Dato: el pitbull terrier americano es la mascota más popular en Estados Unidos. 

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Qué hacer si un perro intenta atacarnos

Si usted va caminando en la calle y en su camino se cruza un perro, lo que recomienda el experto es evitar hacer contacto visual con él, porque «lo puede tomar como un desafío y nos va a atacar».

«En caso que aún así nos ataque, lo ideal es darse la vuelta y levantar los brazos, porque si nos agitamos el perro nos va  atacar con más furia. En cambio, si mantenemos una postura sumisa, seguramente solo nos gruña», dijo Barahona.