Dos historias enlazadas por la lucha y fe de resurgir de las cenizas en el Mercado Guamilito

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La hondureña, con orígenes de Santa Bárbara, explica que los dueños de negocios en el Mercado Guamilito generalmente toman préstamos de uno a tres años, por lo que piden una readecuación de plazos, algunos hablan de cinco años para recuperarse.

Las pérdidas son millonarias, no sólo porque se fue la oportunidad de vender el producto pendiente para pagar esas cuantas en bancos, sino porque han perdido hasta lo ganado. Gabriela afirma que algunos locatarios perdieron mínimo un millón de lempiras y otros hasta 10 millones.

Muchos dirán por qué tanto dinero, pues es que ellos surtieron para la Semana Santa y para el Día del Indio (20 de julio), pero el covid-19 ingresó al país a principio de marzo, todo se cerró y se quedaron con la mercadería y con la gran deuda.

Por otra parte, Gabriela explica que el turista que llega al Mercado Guamilito no es como el que llega a Islas de la Bahía que consume productos más caros. «Aquí vienen misioneros que si traen 20 dólares lo distribuyen en compras», ya que son personas que ellos se pagan gastos de viaje y todo lo que requiere.

Por ende, ellos tratan de vender en volumen. Ejemplifica que un producto que les cuesta 18 lempiras lo venden a L 20 o L 21, por lo que es necesario surtir y vender con volumen.

El ofrecimiento de SENPRENDE no es encomiable

Durante la entrevista, Gabriela Paz explica que llegaron representantes del Servicio Nacional de Emprendimiento y Pequeños Negocios-SENPRENDE, pero su ofrecimiento de perdonarle impuestos a los locatarios no se apega a la realidad.

Gabriela Paz dice: «Nosotros nunca hemos pagado impuestos, por eso le damos un buen precio a la ciudadanía. Además que artesanías está libre de impuestos. Pagamos nuestros impuestos personales porque cuando voy al súper pago impuestos. Pero los mercados están libre de impuestos».

«Ahora viene Senprende a decirnos que nos dan cinco años, eso no es ayuda, peor en este momento», especifica la ciudadana.

Denuncia: «Nosotros los locatarios ya habíamos pedido que nos ayudaran, imagínese que los malls tiene salvoconductos y nosotros no tenemos. ¿Quién necesita más, los dueños del mall o nosotros que no tenemos para comer?»

Esas palabras van en secuencia con la necesidad que tienen, bajo las normas de bioseguridad, de recibir el apoyo de las autoridades para poder vender en la calle; mientras se hace la reconstrucción del mercado.

Por otra parte, se espera un pronto informe de lo sucedido, ya que entre pasillos algunos piensan que fue provocado, ya que «antes de que el fuego comenzara hubo personas dentro del establecimiento», dicen cercanos. Sin embargo, eso no está confirmado por el Cuerpo de Bomberos, quienes aún no dan el veredicto final tras las averiguaciones.