El antes de doña Irma, la prestamista que golpearon por L. 6,000

597
La prestamisnta identificada como doña Irma de Jesús Muñoz, detalló que tuvo que hacerse la muerta para que dejaran de golpearla.

TEGUCIGALPA. Una señora muy guapa, de tez blanca, ojos oscuros, cabello largo y una cara muy agraciada, eran las principales características de Irma de Jesús Múñoz.

La hondureña de 43 años de edad, fue brutalmente golpeada por una supuesta amiga a la cual le cobró L. 6,000 que le debía.

En ese sentido, doña Irma ha manifestó a las autoridades que fue atacada a pedradas tras el cobro de una deuda. Por ello, fue llevada desde el Hospital Santa Teresa de Comayagua hasta el Hospital Escuela Universitario (HEU) en la capital de Honduras.

El hecho fue protagonizado el pasado 30 de septiembre y desde esa fecha la víctima se recupera de forma estable. Lo anterior, en el principal centro hospitalario de Tegucigalpa.

Se conoció que la señora Múñoz reside en el Barrio El Chaparro, municipio de Choloma, al norte de Honduras. Sin embargo, la fémina está esperando que parientes lleguen por ella. Y así pueda salir para recuperarse en su hogar.

La ciudadana pide a sus familiares que lleguen al HEU para poder irse a recuperar con tranquilidad.

Al inicio, la afectada dijo que tuvo que hacerse la muerta para evitar que los victimarios siguieran golpeándola.

Lea también  Desaparece una joven estudiante del Instituto IHER de Tegucigalpa


“Yo solo le digo que la perdono”: Doña Irma a presunta agresora

La señora hondureña además aseguró que no guarda ningún rencor con las personas que le hicieron el daño.

 Luego de varios días recuperándose en la sala de mujeres del HEU, doña Irma dijo que no guardaba ningún rencor. Además, aseguró que perdonó a las personas que le hicieron el daño.

Detalló que después de hacerse la muerta, vecinos de la zona de Choloma, la socorrieron y la llevaron al hospital. “Vamos a ir a dar una vuelta el domingo, no le digas a nadie y yo me confié. Por eso mi familia no sabe nada de mi paradero”, declaró la señora con lágrimas en sus ojos.

Agregó que como una buena hija de Dios perdonó el mal que le ha causado la supuesta amiga. “Yo solo le digo que la perdono. Como amiga la disculpo también por todo el daño que me hizo”, señaló doña Irma.

Al mismo tiempo, indicó que no regresará a su vivienda por temor de ser atacada nuevamente por la morosa.