Don Ciro: el guardián eterno de Lancetilla, el «santuario de plantas de América»

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jardín botánico lancetilla
Don Ciro Navarro, su eterno guardián, expuso con preocupación que no hay apoyo gubernamental y el "tesoro verde de Honduras" podría perderse.

ATLÁNTIDA, HONDURAS. Los recursos naturales están disminuyendo rápidamente, el ser humano está tratando al mundo como un banco, retirando todos los días la riqueza, pero sin hacer depósitos o inversiones. El Jardín Botánico Lancetilla, no ha sido la excepción.

Sin embargo, esta riqueza natural hondureña, contó por muchos años con un profesional en el cuidado y conservación de sus recursos. Mismo, que no solamente trabajó en pro del mejoramiento del jardín, sino que dejó su corazón cultivado en esas tierras.

Don Ciro Navarro, un ingeniero forestal y máster en Ciencias Naturales, sacrificó su vida, su familia, su trabajo e ideales y muchos de sus sueños, por proteger y cuidar este bello lugar. Aunque muchos dicen que él se fue porque lo despidieron, la realidad es otra.

La injusticia en el trabajo y la injusticia de falta de fondos para el manejo del jardín, lo obligaron a retirarse. Sin embargo, nunca dejó de soñar y ver que este lugar necesita más ayuda, porque cada día se muere, cada día va cayendo.

¿Cómo llegó don Ciro al Jardín Botánico Lancetilla?

En 1983, por parte de la Universidad Nacional de Ciencias Forestales (UNACIFOR), don Ciro llegó al Jardín Botánico a impulsar ciertos trabajos asignados como técnico, durante un año. Sin embargo, su jefe en ese momento, pidió que fuese asignado permanentemente.

Hecho que lo llenó de emoción, puesto que había quedado impresionado de todo lo que había visto en Lancetilla, pues para él era un mundo nuevo.

Lancetilla está ubicada en el KM 90, carretera CA13 SPS-La Ceiba, a 4 kilómetros del centro de la ciudad, y a 7 kilómetros al sureste de Tela.

Aunque su trabajo siempre había sido con bosques, su nueva labor era aún más interesante. Con esto, habría mucho por aprender por la diversidad de plantas impresionantes que lo conforman.

Don Ciro relató a Diario TIEMPO Digital, que en su inicio, en el jardín tuvo mucho por aprender, nuevos retos, pero todo esto despertó su amor e interés. Mismos que lo mantuvieron  sirviendo incondicionalmente durante 35 años.

Sin embargo, ese mismo amor lo obligó a dejar su segundo hogar:

«Para mí ha sido penoso y triste haber dejado el Jardín Botánico y me duele realmente ver que sus especies, esa colección botánica impresionante que dejó Wilson Popenoe, se pueda perder», lamentó.

Asimismo, agregó que como servidor leal y entregado, esperaba recibir más que un salario. Precisaba de apoyo gubernamental para sacar adelante el jardín, antes y durante su labor como director desde el año 1992, hasta diciembre de 2016, que tomó la dura decisión de retirarse.

¿Qué llevó a don Ciro a dejar el Jardín Botánico?

El entrevistado, argumentó que las colecciones primarias establecidas en el año 1926, están llegando a su turno y no hay una política de restauración de esas especies.

Navarro mencionó que el jardín está atravesando desde varios años, una situación «difícil». Implementaron una política de reducción de personal, una política donde se ha visto que el jardín hoy en día es una carga, pero se puede decir que es una carga que da prestigio al país.

Por lo que explicó que la reducción del personal se ha agravado, ya que las pocas personas que laboran están trabajando de manera excesiva para poder cubrir parte de las labores del sitio. A esto, don Ciro agrega, que el gobierno no muestra interés por restaurar Lancetilla ni implementar políticas de protección.

Por lo que, la política restrictiva de personal impedía que se lograra cuidar y restaurar las colecciones botánicas y la reserva biológica. Don Ciro, se llegó a sentir solo con todo el peso que emana la gran responsabilidad de sostener y cuidar un centro que ha perdido su verdadero objetivo: la investigación.

Todo esto, lo llevó a dejar su segundo hogar y dar paso a la búsqueda alterna de mejores opciones de conservación y apoyo a Lancetilla.

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Búsqueda de alternativas para conservación

Desde su retiro, casi cuatro años han pasado y dejó todo para salir adelante y soñar con nuevas alternativas de conservación.

Don Ciro, junto a su hijo, Ciro Jr., han construido una Organización No Gubernamental (ONG) que apoye la conservación del lugar, llevando estudiantes y profesionales que deseen ser voluntariados para apoyar.